Desde la 1ª sesión, sin saber si nuestros problemas de pareja se resolverían, ya nos dimos cuenta que la terapeuta es una grandísima profesional, una gran experta en el tema de terapia de parejas (entre otros ámbitos), con una gran calidad humana, trato muy agradable y siempre con una actitud muy positiva que consigue transmitir. Las sesiones no consistían sólo en desahogarse y dar vueltas al problema. Desde la 1ª sesión supo analizar rápidamente nuestros problemas y consiguió que pudiéramos ver la situación desde otro punto de vista; y así redirigir nuestras actitudes, pensamientos y acciones. De este modo la relación mejoró de forma sorprendente en poco tiempo puesto que nosotros estábamos estancados sin ver más allá.