Me he sentido durante todo el proceso muy cómoda con la terapeuta. He podido abrirme con ella desde la primera sesión, lo que me ha permitido tratar sin problema cualquier asunto por delicado que fuera para mí. Ha habido una evolución bastante grande desde la primera sesión hasta la última y noto que, un mes más tarde de haber finalizado la terapia, sigo poniendo en práctica las técnicas que he ido adquiriendo gracias al trabajo con la especialista. Sinceramente no puedo poner ninguna pega, desde la atención recibida para programar mis citas hasta las sesiones realizadas, el trato siempre ha sido impecable, cordial pero cercano a la vez, así que no puedo más que agradeceros el trabajo y la atención.