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Psicología emocional

¿Por qué no encuentro el camino correcto?

 

A todos y a todas, en algún momento de nuestra vida, nos ha tocado vivir con esta sensación. La sensación de que no sabes qué hacer con tu vida, no sabes por dónde tirar, no sabes cuál es el camino correcto y muchas veces incluso te desconoces a ti mismo/a.

Seguro que te ha pasado alguna vez o puede incluso que lo estés viviendo ahora mismo. ¡No pasa nada! A veces también tenemos que permitirnos estar mal para ponernos manos a la obra. Si siempre estuviéramos bien todo sería muy aburrido y es que estar mal ¡tiene su parte positiva! porque de las experiencias y de las vivencias se aprende ¡y mucho! Así que, estar mal, siempre nos permitirá volver a estar bien, sin lugar a dudas.

En esta misma línea tenemos que añadir que muchas veces estamos perdidos/as, confusos/as, no sabemos qué hacer con nuestra vida laboral o personal y es que nos lo buscamos nosotros/as mismos/as porque nuestra vida se construye en base a decisiones que nosotros/as escogemos porque nos hacen felices en un determinado momento. Si escogemos algo que, a priori, nos hace felices ¡genial! pero al cabo de un tiempo no nos quejemos de esa decisión porque no es la decisión que ha cambiado sino ¡tú!

Hay que reconocer que muchas veces nos agobiamos por factores externos a nosotros/as como pueden ser los planes de futuro, el hacerse mayor o por ejemplo no tener pareja. Y entonces llega el momento de pensar si estas cosas son tan importantes para ti. Si lo son entonces plantéate unas preguntas: ¿Estás haciendo algo para conseguir cambiar tu situación actual? (porque si lo estás alargando es que tan importante no es). Porque muchas veces nos quejamos porque toca. Muchas veces nos quejamos sin fundamento y no hacemos nada para conseguir cambiar. ¡Toca cambiar el chip! ¿Tienes un objetivo muy claro y te está costando conseguirlo? Si es así quizás tendrías que replantearte el realizar pequeños pasos, marcarte objetivos más realistas, más factibles porque si tienes grandes expectativas es más fácil sentir frustración. Es mejor avanzar poco a poco que querer correr antes de caminar.

Si hasta ahora lo que hemos hecho no nos ha servido de nada, tenemos que probar otra cosa. Es mejor que cambies la manera que tienes de ver las cosas porque entonces las cosas cambiarán. Y parece muy típico decir esto pero ser negativo no nos aporta nada. Cuando una persona sonríe y transmite alegría ¿a que no te apartarías de ella jamás? (y puede que esta persona no esté pasando por su mejor momento, no lo sabemos) Y, ¿a que no te acercarías a la negatividad en persona? (si ya estamos un poco tocados por lo que nos está pasando no querremos hundirnos más, al contrario) ¡Pues ya lo tienes! Los extremos nunca son buenos así que deslízate siempre por la gama de grises.

Puede que con el tiempo hayas estado más preocupado/a por los demás y no te hayas observado bien a ti mismo/a. A veces nos descuidamos y no nos damos cuenta hasta que el cuerpo reacciona y nos da el aviso. ¡Tú importas! Nos han enseñado a NO ser egoístas y la verdad es que a veces hay que serlo ¡tenemos que pensar en nosotros/as mismos/as!

Quédate con lo que puedas controlar. Muchas cosas escapan de nuestro control y es así. Cuanto antes lo aceptemos, mejor. La vida en realidad es sencilla pero nosotros/as nos empeñamos en complicarla. Se necesita muy poco para ser feliz y las respuestas que buscas no las encontraras en el exterior sino que radican en ti. Tú sabes lo que quieres pero aun no te has dado cuenta.

¿Qué es aquello que te hace sonreír por encima de todas las cosas? ¿Con qué gastas tu tiempo? ¿Las horas se te pasan volando haciendo el qué?

Si ya tienes la respuesta solo hace falta que la exprimas un poco más. Si hace tiempo que no practicas lo que tanto anhelas es normal que sientas frustración porque en nuestra imaginación las cosas pasan de diferente manera a cómo son en realidad pero en lugar de ser negativos/as y de caminar cabizbajos/as lo que tenemos que hacer es practicar cada día. No hay excusas y no vale el “es que no tengo tiempo” porque ¡sí que tenemos tiempo! Por poco que sea, hay tiempo. Si conseguimos hacer cada día un poco de lo que nos gusta se convertirá en una rutina divertida del día a día que hará que veamos las cosas de diferente manera y eso ¡nos animará mucho!

El camino correcto es el que creas tu no el que siguen los demás. Lo que es correcto para ti puede no serlo para otra persona y viceversa. Si lo has escogido tú, es correcto.

 

Carla Colell. Coordinadora y community manager.