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Psicología emocional

¿Cómo puedo gestionar las adversidades de la vida?

 

La vida puede ser simplemente genial: llena de alegrías, momentos fantásticos y experiencias enriquecedoras. Pero siendo un poco realistas, la vida también viene cargada de obstáculos. Pocas personas se salvan de vivir situaciones complicadas, las cuales llevan a sentir rabia, frustración y dolor. Desde pequeños contratiempos hasta circunstancias vitales que pueden cambiar nuestra vida: un accidente, la muerte de un ser querido, rupturas de pareja…

Cada persona reaccionará diferente ante una misma experiencia. Tu actitud puede ayudarte a ver estas adversidades como retos a superar, en vez de catástrofes que te hundan. Puedes sentir que estás tocado/a, pero ¡no hundido/a! Nadie está exento de tener que afrontar experiencias duras, las cuales obviamente preferiríamos no tener que vivir. Éstas nos cambian (intentar volver al estado inicial es imposible) así que solo podemos integrarlas como aprendizaje.

En realidad, crecerse ante las complicaciones de la vida hará que crezcas y te desarrolles como persona, pues es el momento ideal para generar recursos nuevos y salir fortalecido. Esta capacidad de sobreponerse se llama resiliencia.

Probablemente has oído esa palabra, pero, ¿sabes qué es ser resiliente? Describiríamos que una persona lo es cuando posee la capacidad de adaptarse de manera positiva a circunstancias difíciles, es decir, consigue salir reforzada de los momentos complejos que le toca vivir. Algunos factores claves que nos ayudan a potenciarla son:

  • Aceptación. Normalmente, aceptar una situación negativa que nos ha tocado vivir no suele ocurrir de inmediato, podemos necesitar tiempo para procesar la experiencia y aceptar lo que nos ha ocurrido. Aceptar nos permite centrarnos en las soluciones, nuestras capacidades y recursos de afrontamiento; y menos en la queja y el análisis de los porqués.
  • Gestión emocional. Entender las emociones que sentimos es parte del proceso de adaptación y aprender de ellas es necesario para crecer como personas. Si te interesa saber el impacto de las emociones en el día a día, no dejes de leer el siguiente artículo https://www.nuriajorba.com/vivir-gestionar-emociones/.
  • Optimismo realista. Entendiendo lo que nos ha ocurrido, debemos evitar centrarnos únicamente en lo negativo, sino también saber ver la parte positiva de la historia. Al contrario de lo que se piensa, no tiene que ver con dulcificar la situación y ver solo el lado positivo, sino de ser capaces de gestionar lo que sentimos: el dolor, la frustración, la tristeza, la rabia, el miedo… Por ejemplo, de salir de la queja, retroalimentando estas emociones y empezar a preguntarnos: “¿Qué puedo aprender de esta situación?”. Es todo un arte saber buscar los beneficios en las dificultades, siendo una manera de convivir con la incertidumbre y así dar forma al futuro. Este cambio, nos permite ver la adversidad como una oportunidad de aprendizaje que nos preparará para contratiempos futuros.
  • Sentido del humor. Ser capaces de reírnos de la situación, o incluso de nosotros mismos/as, es una valiosa herramienta que nos facilitará adaptarnos a la situación.

Disponer de cierto apoyo a nuestro alrededor también nos beneficiará en el desarrollo de nuestra resiliencia. Apoyarse en la familia, amigos/as y nuestra pareja, saber que están allí cuando los necesitemos, nos ayudará a nivel emocional. La forma en la que el entorno reacciona nos facilitará el proceso de adaptación. Por ello, se crean los  grupos de apoyo para personas que han pasado por situaciones muy complicadas (como la pérdida de un hijo), ya que les permite disponer de un espacio de acogida y acompañamiento.

A veces la vida nos trae una de cal y otra de arena… pero lo que siempre nos trae es aprendizaje. Porque a veces se gana, y otras se aprende.

 

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Arantxa Moliner. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.