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Psicología emocional

Cómo volver a confiar en alguien

 

¿Es bueno confiar y dejarse llevar desde el principio, o lo mejor es tener siempre un ojo abierto y dudar de todo lo que te cuenta?

Los tiempos han cambiado, actualmente, cuando conoces a alguien acostumbras a no tener demasiada información de la persona, sólo te puedes basar en lo que te cuenta y eso genera muchas inseguridades e incertidumbres. ¿Será cierto lo que me dice? ¿está intentando engañarme y se vende a sí mismo? Además, las relaciones han dejado de ser “para toda la vida”, por supuesto esto tiene aspectos muy positivos, como la libertad de decisión, pero otros no tanto. Aparece la mochila emocional, aquellas vivencias negativas de ex parejas que nos afectan en las nuevas relaciones y, una de las principales que veo día a día en mi consulta es la falta de confianza. Cuando una persona ha pasado por varias decepciones y engaños inesperados no sabe qué puede hacer para volver a confiar, siente que se entregó, que todo parecía ir bien, que todo lo que le decía era verdad y, de golpe, todo era una mentira.

Por tanto, nos encontramos principalmente con dos grupos de personas, aquellas que se sienten orgullosas de confiar y argumentan que hasta que no haya motivos para no hacerlo se entregan y, aquellas que ponen sus barreras y mantienen al otro en la distancia hasta tenerlo claro.

Tanto un extremo como el otro no son recomendables, ni confiar a ciegas ni desconfiar de todo.

Está claro que si te sientes identificado en alguno de los dos extremos debes resolver ese conflicto. Por tanto, ¿qué debemos hacer para saber si confiar o no en alguien que acabamos de conocer?

1.- Comunícate des de la sinceridad:

La comunicación sana y honesta con el otro es básica para generar un buen vínculo. Hay que aprender a ser sinceros des del principio, a mostrarnos como somos y a expresar aquello que buscamos y necesitamos. Así podremos analizar si el otro también se abre y se muestra tal y como es.

2.- Poner límites:

La privacidad también es esencial para generar confianza. La confianza no debe partir del control, de espiar al otro, de mirar el móvil, de hurgar en su intimidad. Pedir privacidad también nos va a dar información viendo la reacción del otro y cómo se posiciona al respecto.

3.- Cumplir:

Debe haber una congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos, si rompemos un pacto, una promesa queda sin cumplirse, va a generar desconfianza. Si pedimos poder confiar en el otro primero debemos demostrar que se puede confiar en nosotros.

4.- Ir analizando la relación:

Hay que aceptar que las relaciones con el tiempo cambian y evolucionan. Un cambio no debe hacernos saltar las alarmas de la desconfianza, siempre que no sea brusco o no entendamos el sentido. Por tanto, es importante mantener una comunicación emocional con la pareja para evolucionar juntos y mantener la base de la confianza creada con el tiempo.

Pero lo más importante es intentar conocer bien a quien tienes delante, escúchalo, analiza qué sensaciones te despierta y, sobretodo, trabaja la confianza en ti mismo.

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.