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Es muy importante saber elegir a un buen profesional de la psicología para trabajar la relación o los aspectos terapéuticos necesarios. Muchas veces en mi consulta me encuentro personas que llaman al centro muy dudosas, dubitativas y con muchas preguntas ya que no sabemos qué debemos tener en cuenta, en qué se basa una terapia, qué deberemos analizar para saber si es un buen profesional, etc. 

Por tanto, en el artículo de hoy hablaremos de los aspectos claves a tener en cuenta para elegir un buen profesional para trabajar las emociones y la psique. 

1.- Formación: es el primer aspecto clave a tener en cuenta, es muy importante que el profesional que nos atienda sea psicólogo y además esté especializado en el aspecto que estamos necesitando, sea ansiedad, pareja, trastorno de personalidad, sexualidad, etc. Como en todas las profesiones hay mucho intrusismo, pero si hablo de mi sector aún más ya que todo el mundo cree que está capacitado para hablar de emociones, de pareja, de sexualidad sin ningún tipo de formación reglada. El psicólogo debe tener la carrera, ser sanitario y además estar especializado en la temática que estamos necesitando. Hay muchos profesionales que ponen formado en sexualidad, formado en terapia…, experto en…, cuando toda esta titulación no está homologada. Por supuesto podemos acudir a ellos, pero sabiendo y conociendo qué han hecho y asumiendo que no son especialistas en el tema sino simplemente divulgadores. 

Es como cuando tengo un pitido molesto en el oído, lo primero que haré es acudir al médico especialista y si todo está correcto entonces quizás puedo apoyarme en diferentes tratamientos naturales, alternativos, etc. como he dicho sería un apoyo no la elección principal. 

Cada día en la consulta atiendo casos que han acudido a profesionales no reglados ni formados en base a la normativa y lo único que han hecho es dar ideas, trabajar lo que se quería mejorar sin antes entender de dónde venía ni valorar en qué estado personal y psicológico estaba la persona. No debemos olvidar que hay muy mala praxis, atreveros a pedir las credenciales, a pedir información sobre la formación reglada de ese profesional. 

2.- Normativa: una vez se elija al profesional viendo que tiene la formación necesaria, el siguiente paso es valorar si cumple las normativas pertinentes, la primera es que nos pueda hacer factura, que veamos que todo está reglado y la segunda es que cumpla con la protección de datos pertinente y tenga la responsabilidad civil necesaria. De este modo también veremos si es un buen profesional y se rige por la ley o no. Esto nos va a decir mucho de ese especialista. 

3.- Trato recibido: después quizás contactaremos con el profesional para que nos informe de cómo funciona el proceso terapéutico, quizás no podremos hablar directamente con él, quizás hablaremos con la secretaria, pero es básico que sintamos una comodidad, que nos traten bien, que nos resuelvan todas las dudas, que veamos un interés saludable y un trato exquisito. 

4.- Primera impresión: será en la primera visita, veremos si el centro está en condiciones, cómo nos reciben, el espacio al que acudimos, la puntualidad, etc. No podemos olvidar que las pequeñas cosas reflejan mucho sobre las personas, por tanto, el lugar de trabajo y el primer trato nos estará diciendo cómo trabajar ese profesional y qué valores tiene como especialista. 

5.- Actitud del profesional: el psicólogo no debe decidir por el paciente, este es un aspecto esencial, muchas veces los pacientes sienten que van a una terapia y que el psicólogo les va a decir qué deben decidir, por ejemplo, si su relación tiene futuro o no y eso es una mala praxis. El psicólogo debe conseguir ordenar las emociones y las necesidades de los pacientes, conseguir que se entiendan consigo mismos y si la hay con la pareja y tomar las decisiones pertinentes sabiendo: qué desean, qué les va bien, qué necesitan, etc. Por tanto, el psicólogo es un profesional que ordena ideas, que ayuda a entender las emociones y a saber tomar las propias decisiones, todo esto lo hará a través de pautas terapéuticas, ejercicios, reflexiones, comunicación en consulta, etc. Si un profesional del sector os dice qué decisión debéis tomar salid huyendo, os está imponiendo su verdad, su idea y visión de la vida, no hay una verdad, cada uno tiene sus realidades subjetivas. 

6.- Implicación y seguimiento: también debemos ver que no sólo busca tener sesiones y más sesiones, lo importante es ver que realmente busca que haya un trabajo, una mejora, es coherente con nuestras necesidades y no funciona por interés económico. Y, además, vemos que hay un seguimiento, que hay una implicación, es decir, que nos sentimos únicos y no como un número más de una lista. 

7.- Resultados: y, por último, y no menos importante, ver que estamos mejorando, que día tras día hay una mejora de la situación por la que fuimos a terapia (por supuesto siempre preguntándonos antes si estamos llevando a cabo las tareas terapéuticas que el psicólogo nos recomienda). Si pasado un tiempo vemos que no quizás o no es el profesional que necesitamos o no es nuestro momento personal para hacer el cambio. 

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.