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Psicología emocional

COVID-19: Cómo manejar la incertidumbre

 

Una de las situaciones que a las personas nos disparan más la ansiedad, es la incertidumbre, es el tener que gestionar aquello desconocido y más aún si sentimos que nos falta información al respecto o que quienes nos la pueden facilitar, van sobre la marcha actualizando…

Y si, este escenario es precisamente en el que nos encontramos actualmente con la pandemia del COVID-19, o lo que es lo mismo, del Coronavirus.

Estos días, es normal que las personas experimentemos picos de angustia, sensación de inseguridad, estrés y agobios ante la situación convulsa e inusual en la que nos encontramos. Además, con el añadido del confinamiento, el que todavía favorece más que los factores distractores sean menores en casa, y que por tanto, estemos más atentos a nuestros pensamientos y emociones.

Por ese motivo, vemos necesario dar algunas pautas para sobrellevar mejor esta situación.

Son importantes 4 aspectos para gestionar la situación desde la mayor calma posible:

  • Entender la situación de forma general: para ello es importante tener el conocimiento necesario para interpretar la situación. Es conveniente, en la medida de lo posible, estar informados y actualizados con aquella información sobre la situación. Saber filtrar entre medios fiables y no fiables, para así, evitar las fake news y cualquier confusión al respecto. Algo funcional sería informarse por la mañana y por la noche de cómo está la situación, para así, durante el día, no sobresaturarnos.
  • Distinguir entre lo que podemos controlar, lo que depende de nosotros y lo que no: en relación con la anterior, ser conocedores de todas aquellas cosas que cada uno podemos aportar para contribuir en que la normalidad vuelva cuanto antes.

Algunas de las pautas, se describen en:

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public

  • Comprometerse en lo que sí que está en nuestras manos: el confinamiento sería el primer paso
  • Ser pacientes: la planificación, las previsiones pero con la flexibilidad suficiente para adaptarnos a los cambios que puedan ir surgiendo, nos ayudaran a reducir la angustia y a tener más sensación de control sobre lo que nos corresponde.

Confinamiento

Aprovechar estos días para hacer todas aquellas cosas que habitualmente, inmersos en la vorágine de nuestras rutinas, no tenemos tiempo y que se pueden hacer desde casa: leer, formación y cursos, cocinar, descansar, ver series, películas, jugar con los hijos/as si están en casa, escribir, limpiar, baño relajante, cuidados y “automimos”, cura de sueño, skype o video llamadas en grupo con las amistades y familia, meditación, sexualidad sin prisas y tiempo de calidad con la pareja, en definitiva, levantar el pie del acelerador y bajar los ritmos de funcionamiento habitual… no suena tan mal, ¿verdad?

Si cambiamos el foco de atención del “lo que hago siempre y no puedo hacer estos días” a “lo que puedo hacer estos días que no hago habitualmente”, seguro que los ánimos serán diferentes y se nos hará más llevadera la situación.

 

 

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Maria Villalba. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.