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Si empezamos por definir lo que es una relación saludable, encontramos que esta nos permite desarrollarnos y crecer como persona, de la misma forma el balance general tiende a ser positivo.

En cambio, las relaciones tóxicas son aquellas dónde una o ambas partes son incapaces, por alguna razón, de no hacerse daño. Estas relaciones tóxicas pueden existir no solo en las parejas, sino también en amistades o incluso familiares. 

Los signos que nos alertan de que estamos en una relación tóxica son a veces indirectos y subjetivos, por lo que puede ser difícil identificarla. Pero si en esta relación te sientes, de alguna forma, juzgado/a, manipulado/a, desvalorizado/a o maltratado/a, debes reflexionar y buscar la forma de salir de ella.

Algunas de las señales que pueden ayudarte a identificar que tu relación es tóxica son las siguientes:

  • Faltas de respeto

Puede que esta persona te esté menospreciando cuando emite juicios sobre tus cualidades, competencias o tu personalidad. Puede que lo haga mediante las bromas o el humor, expresando que tus ideas o deseos son algo estúpido. 

  • Intimidación o chantaje emocional

Una relación saludable está basada en la libertad individual de cada uno, en cambio la persona tóxica utiliza el chantaje emocional para conseguir de la otra persona lo que quiere. Son comentarios del estilo “si haces esto, me harás sentir mal”, “si no haces esto, me voy a enojar contigo”, etc. 

  • Culpabilizar

La persona tóxica tiende a echar la culpa por todas aquellas cosas que le han hecho sentir mal, o que no se han gestionado de la mejor manera.

  • Actitud controladora y posesiva

Las relaciones tóxicas se rigen por una falta de confianza, y dónde la persona tiende a controlar todas las conductas del otro, por lo que este sufre sus celos y su desconfianza. Además tienden a ser muy posesivos, y lo demuestran controlando tus actos.

  • Tenerte en un segundo plano

El comportamiento de esta persona tiende a ser impredecible, cosa que hace que nunca podamos estar seguros del compromiso emocional, e incluso nos da la sensación de que no somos una prioridad en su vida. 

Siempre hay algo que es más importante que estar contigo, y siempre van por delante sus propios deseos y compromisos. 

En realidad no existen personas tóxicas, sino relaciones tóxicas, porque cada uno es libre de decidir dónde están sus límites y su felicidad. 

 

 

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Ariadna Bonals. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.