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Este confinamiento tiene aspectos muy duros como las dificultades de salud para muchos, la situación sanitaria y social, el miedo al contagio, la soledad, momentos de ansiedad y tristeza, el estar encerrados, etc. Pero de una mala situación siempre podemos sacar aspectos positivos, como es el caso de la petición que he recibido, si estamos solos, si podemos aprovechar para trabajar algún aspecto personal es un gran objetivo. Si en este caso hablamos sobre la sexualidad pienso que lo más importante es saber qué aspectos básicos necesitamos tener claros para poder disfrutar de una sexualidad plena y consciente.

A continuación, expongo 10 tips para que podáis revisar si los tenéis claros y los aplicáis en vuestra sexualidad. 

1.- Conoce tu cuerpo: el primer paso para disfrutar de una buena sexualidad es conocer la vía por la que tienes sensaciones, y a eso se le llama cuerpo. Es importante que conozcas tus rincones, tus matices, observa tu cuerpo sin juzgarlo, solo conócelo y descúbrelo. Para ello es bueno buscar un rato de tranquilidad, tener un espejo a mano y ponerte a observar todas las partes de tu cuerpo, aceptarlas y sobretodo conocer al detalle la zona genital, la más olvidada, las más escondida. No debes tener miedo, es parte de ti.

2.- Busca tu propio placer: ¿conoces lo que te gusta? Para sentir placer debes descubrir aquello que te hace sentir, investiga qué sensaciones tienes, toca distintas partes, buscar diferentes maneras de estimularte. El placer depende de uno mismo, cada uno debe encargarse de su placer, ¿sabes conseguir el tuyo? Te animo a que recorras tu cuerpo de la cabeza a los pies y vayas identificando aquellas zonas que te gustan y de qué manera te gusta más acariciarlas. 

3.- Acéptate y quiérete: tu cuerpo, tu excitación, tus fantasías, todo está bien. Deja de juzgarte, de exigirte y empieza a aceptarte y a quererte. Todo cuerpo es bello, todo deseo es bonito (siempre que se respete a los demás). Este punto es uno de los más complejos, siempre aparece la exigencia y la idea de que el cuerpo es feo, podría ser mejor, sobra de aquí o de allí. Para poder llegar a la plena sexualidad primero debe haber una aceptación de quien eres y una autoestima hacia uno mismo. 

4.- Potencia tu yo erótico: Saca la mejor versión de ti mismo eróticamente hablando, permítete tiempo para fomentar tu deseo, para potenciar tu erotismo. Seguro que dedicas mil minutos a muchísimas cosas, pero pocos instantes a tu bienestar, el erotismo, la sexualidad es un aspecto básico para tu autoestima. Busca recursos para conocer el yo erótico, música sensual, un olor, una ropa interior, una lectura erótica, un vídeo sensual, etc. Es bueno que uno mismo sepa cómo trabajar su deseo y cómo conectar con su erotismo porque es la base para empezar a disfrutar de una buena sexualidad. 

5.- Disfruta del camino, no hay un fin: ¿cuál es el fin? ¿dónde pretendes llegar? Como ya lo sabemos lo más importante es el camino, el recorrido, no por llegar al clímax significa mayor placer. Aprende a descubrir los diferentes placeres y a encontrar los matices en cada paso sexual. Este aspecto acostumbra a ser uno de los más complicados, siempre hay una meta y ese es un error, el orgasmo no debe ser la finalidad, intenta conectar con todas las sensaciones y eso te ayudará a cambiar la idea que tienes del sexo y aparecerán muchos matices interesantes para descubrir. 

6.- Desconecta la mente y conecta el cuerpo: deja de pensar, fluye, siente, conecta con lo que dice y experimenta tu cuerpo. No hay exigencias, no hay objetivo, simplemente sentir. Apaga tu mente. No se trata de tener la mente en blanco, aspecto imposible de conseguir, pero sí que puedes conseguir que la mente lo único que haga es escuchar al cuerpo y que si aparece algún pensamiento sea erótico y centrado en el momento que estás viviendo. En muchas ocasiones recomiendo que se trabaje la relajación o el mindfulness cuando cuesta apagar pensamientos que distraen. 

7.- Crea tu ambiente: busca el entorno adecuado para poder dejarte llevar, crea un ambiente en el que te ayude a conectar con el yo erótico, a desconectar la mente, a sentir. Es un aspecto que se valora poco y uno de los más importantes. Quizás una luz más tenue, una música sensual o relajante, una cama cómoda, un olor, etc. 

8.- Exprésate, muestra lo que sientes y deseas, déjate llevar: el yo debe ser el centro, no el otro, céntrate en ti mismo, pero sin exigencias, aprende a mostrarte, a pedir, a ser espontáneo, a fluir. No te pongas en la postura de simplemente ser un ente que ofrece placer al otro, no aceptes la idea de ser “la vía” para que el otro obtenga el placer. Debes empoderarte, mostrar tus deseos y necesidades y responsabilizarte de tu placer. 

9.- Escúchate, no busques ser alguien que no eres, no te fuerces: deja de actuar, de mostrarte tal y como se nos exige, de ser aquél hombre o aquella mujer que siempre está dispuesto, que todo lo que le hacen le gusta, que acepta lo que el otro necesita. Ámate y sé capaz de mostrarte ser tú mismo sin esperar la aprobación ni la aceptación del otro. No hay ninguna pauta marcada de cómo debemos ser en la cama, la pornografía no debe ser nuestro referente, debemos partir des del yo. 

10.- Elimina la vergüenza, no te juzgues: deja de sentirte mal por lo que hagas, por tu cuerpo, por lo que el otro espera de ti. Vales mucho y eres increíble, no dudes de ello, a través de la aceptación y la autoestima podrás disfrutar de una sexualidad 10.

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.