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Terapia de pareja

La convivencia en pareja

 

Desde que hemos iniciado el año he notado tanto dentro de la consulta como fuera, que cada vez hay más relaciones estables que se rompen por problemas de convivencia y de falta de sensación de equipo. Puede ser casualidad o no que hayan dado ahora muchas rupturas por este factor, pero me ha hecho plantear el interés en poder ofrecer unas reglas o pautas básicas (en concreto 10) que si las aplicamos podremos evitar que nuestra convivencia con pareja se convierta en un problema.

1. Despertarse y acostarse juntos: parece una tontería pero es muy importante. En los momentos de tranquilidad es cuando podemos dejar que fluya nuestra afectividad. Así como podemos tener un momento para hablar de las cosas que nos preocupan o simplemente crear una conexión positiva entre los dos.

2. Calendario de tareas compartidas y de menús: muchas veces dejamos las cosas más básicas que vayan funcionando para improvisación y esto puede ser muy contraproducente porque una parte de la pareja puede esperar que el otro haga algo (es decir, se creará una expectativa) y si no lo hace, entonces aparece la decepción y las discusiones. Si creamos un simple calendario de rutinas evitaremos una parte de las discusiones. Un ejemplo más concreto es el de crear un calendario de los menús semanales.

3. Lista de ocio (intereses comunes): con el paso del tiempo solemos relajarnos con la pareja y muchas veces se dejan de hacer actividades o viajes porque entramos en la monotonía. Una forma de evitarlo es que creamos una lista, que podemos colgar en la nevera o algún lugar, que contenga ideas de ocio para hacer en pareja, de esta manera no vamos a caer en la típica situación de estar 30 minutos en el sofá preguntándonos qué hacemos y no acabar haciendo nada.

4. Un espacio de pareja semanal: sé que muchos pueden pensar que este punto es muy ideal, sobre todo cuando hay hijos, pero no estoy diciendo todo un día sino a veces simplemente 1 o 2 horas para estar solos. Para dedicarnos 100% a la pareja y poder mantener los vínculos emocionales y renovar el sentimiento de enamoramiento. Si no tomamos este hábito podemos caer en la rutina y que vayan pasando los días y las semanas, y no recordamos cuando lo pasamos bien juntos y solos con pareja.

5. Una vez al mes hablar y valorar la relación: se trata de evitar que el día a día esté lleno de quejas o comentarios negativos hacia el otro. Si todo lo reducimos a una noche donde hablamos y valoramos la relación en un entorno relajado y positivo, conseguiremos muchas cosas positivas difíciles de controlar espontáneamente. Es decir, estaremos alertas de decir las quejas en sentido de una necesidad, también podremos aceptar más fácilmente un reproche, y podemos, incluso, dejar un espacio para valorar qué debería añadirse a la relación, lo que no acostumbramos a hacer.

6. Cada día 10 minutos para hablar de problemas: si esto no intentamos ponerlo en práctica lo que sucede es que acabamos hablando toda la noche de problemas del día y de trabajo, haciendo que al final ya no nos apetezca estar con la pareja porque sólo recordemos que se queja y que cada día será la misma historia, provocando una reducción considerable de la comunicación.

7. Cada día decir 1 o 2 cosas positivas a la pareja: sé que parece obvio, pero no lo acostumbramos a hacer. Cuando ya nos convertimos en pareja estable, se nos suele olvidar. Y la verdad es que este pequeño gesto que no nos lleva ni 2 minutos, nos puede aportar una mejora considerable de la relación.

8. Contactar 1 vez durante el día: esta conducta sirve para hacer sentir a nuestra pareja que no sólo estamos con ella por hábito, sino que durante nuestro día seguimos teniendo la presente. Podríamos decir que en la mayoría de los casos este pequeño gesto lo necesitan más las mujeres que los hombres. Debemos recordar que no es necesario que sea una conversación de 10 minutos, sino simplemente un emoticono de whatsapp o una llamada de un minuto.

9. Respetar espacios personales, tener uno cada día o uno a la semana: parece una tontería, pero es importantísimo que podamos sentir que tenemos un espacio para nosotros, que no nos sentimos ahogados. Muchas veces cuesta permitir que aunque estemos juntos en el piso cada uno haga lo que desea o quiera. No siempre tenemos que estar haciendo lo mismo y juntos .

10. Crear una lista de proyectos de pareja: cuando una pareja está en su época de comenzar a vivir juntos, de boda o hijos los proyectos vienen solos. Pero una vez se pasan estos años se entra en una rutina donde parece que sólo se espera que vayan pasando los días y se vayan haciendo las obligaciones que nunca se acaban. Por lo tanto, recomiendo que de vez en cuando se piense y se reflexione si hay proyectos de pareja o no y, para que no se nos olvide, lo mejor es poder crear una lista e ir eliminando lo que se vaya logrando, lo que hace que nos sentimos realizados. Estos no deben ser importantes, pueden ser pequeñas cositas.

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.