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Terapia de pareja

La infidelidad más común en las parejas

 

Normalmente cuando se habla de las cosas que rompen una pareja se acostumbra a nombrar temas como los problemas de comunicación, la sexualidad, los hijos, la convivencia, etc. Pero se ha estudiado que el mayor problema es la gestión económica. En un estudio publicado el año pasado se llegó a la conclusión que la infidelidad en este tema está a la orden del día. Una de cada tres personas con pareja ha cometido alguna infidelidad financiera con sus parejas, y el 13% de éstas admite haber cometido engaños mayores como esconder sus deudas o decir que ganan más de lo que en realidad ganan. Además, el estudio constata que estas infidelidades no han parado de crecer desde el año 2011, debido posiblemente a la crisis.

La solución a esta situación es fácil, simplemente ser sinceros e ir con la verdad por delante, ya que todos sabemos que cuando escogemos a una persona para que sea nuestra compañera amorosa, también escogemos que sea nuestra compañera de negocios. Tenemos que recordar que las decisiones financieras tienen un gran peso en la salud de la relación de la pareja. 

Es verdad que cada uno puede hacer lo que quiera con su dinero, pero si una de las partes se pasa el día gastando, al final es el otro el que acaba pagando las facturas y entonces el conflicto está asegurado.

Por lo tanto, ¿qué debemos hacer para no llegar a este punto y evitar llegar a la infidelidad financiera?

  • Tratar el tema con tacto

Las conversaciones económicas son muy delicadas, cualquier comentario se puede tomar como ofensa así que debemos evitar atacar al otro o decirle lo que debe hacer. Es mejor abordarlo desde la perspectiva de las preguntas, conseguir saber en qué gasta el otro, que concepto de economía tiene, etc.

  • Organizar bien vuestras cuentas

Hay personas que prefieren tener las cuentas separadas y una cuenta común de gastos, y otros que prefieren ponerlo todo en la misma cuenta. La verdad es que no hay opción buena o mala, ya que si uno gastó en exceso el otro deberá asumir las perdidas. Por lo tanto, se debe dejar muy claro cómo gestionarlo y deberá satisfacer a ambas partes. Por ejemplo, poner cuentas separadas y que cada uno ponga tanto dinero en la cuenta común, o tener una cuenta común y repartir el ocio, ahorros y gastos fijos; o hacer tantos por ciento, etc.

  • Marcar unos límites

Es bueno poner un límite para gastar por semana, o qué base tiene que haber en las cuentas, o decidir el mínimo de dinero que se ahorra cada mes, etc.

  • Revisar bastante a menudo las cuentas

Muchas parejas huyen de hablar del dinero, y sobre todo si tienen poco porque es una situación incómoda; pero hemos de recordar que una familia no deja de ser una unidad económica. Por lo tanto se debe hablar de cómo va el tema de dinero. Yo propongo que mínimo se hable una vez cada trimestre.

  • Fijar objetivos comunes

Todos sabemos que el dinero no te da la felicidad, pero ayuda mucho. Por lo tanto, si vamos manteniendo los pasos anteriores y tenemos una economía saludable, estaremos más tranquilos y nos podremos permitir tener proyectos como un viaje, cambiar de piso, tener hijos, etc. Eso alimentara nuestro bienestar de pareja y retroalimentará que vigilemos más en mantener las cuentas saneadas.

 

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.