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Terapia Sexual

La sexualidad después de tener un hijo

 

Todos sabemos que la llegada de un hijo provoca muchos cambios en la vida de los padres y en su rutina. Un bebé demanda atención las 24h del día, y en especial los primeros meses de vida, haciendo que no tengamos tiempo para nada. Por lo tanto, el cansancio y la falta de sueño hacen que muchos aspectos de la vida se dejen de lado, como el afectivo y, sobretodo, el sexual. La relación de pareja queda en segundo plano.

Es totalmente normal, ya que queda muy poco tiempo libre, y lo necesitas para descansar y recuperarte y si es necesario para arreglarte y hacer las pocas tareas de casa que estén quedando pendientes.

Poco a poco el tiempo va pasando y se va recuperando la rutina, pero en ese momento acostumbra a aparecer la vuelta al trabajo haciendo que de nuevo haya una obligación y una readaptación. También aparece de nuevo la recuperación de la vida social. Como vemos, de nuevo dejamos en última instancia la pareja y la sexualidad. Aunque sí que es cierto que es un abandono natural que se produce en todas las parejas después de haber tenido un hijo, el problema es olvidarnos del todo y creer que no hay tiempo de buscar un espacio para el placer.

También tenemos en escena la cuarentena después de haber dado a luz, donde se recomienda a la pareja que no tenga sexo durante las semanas posteriores al parto. Aquí se suman las posibles molestias de la madre después de haber tenido un hijo y el malestar con el propio cuerpo debido a cambios que se han producido durante el embarazo. Así que añadimos tres aspectos más que van en contra de la recuperación de la intimidad de pareja.

Por lo tanto, después de haber planteado un panorama bastante desolador, es momento de buscar posibles soluciones o recomendaciones.

 1. Primer de todo hemos de evitar retrasar la recuperación de la intimidad ya que entonces se nos hará mucho más difícil volver a conectar con la pareja. Es importante diferenciar sexo de sensualidad o intimidad. Mantener las caricias, la comunicación erótica, el espacio de intimidad no supone que nos hayamos de llegar a tener sexo desde el inicio, ni tampoco nos comportará un desgaste energético importante ni nos costará un exceso de tiempo.

2. Hemos de evitar creer que la sexualidad volverá de una manera natural y espontánea. No pasará, ya que depende de nosotros y de cómo gestionamos nuestros espacios. Siempre habrá cosas a hacer, y más con un hijo, así que nos toca priorizar el espacio de pareja y encontrarle un lugar.

3. Toca dejarse llevar, intentar estar en el momento de intimidad y por la pareja. Hemos de aprender a no estar en todo instante pendiente del hijo, con miedos de si se despierta o de si se mueve. Cuesta mucho pero se ha de ir intentando y practicando.

4. Hemos de sentirnos atractivos, hemos de recuperar el factor sexual de nuestro ser. Tanto hombres como mujeres, aunque éstas últimas tienen más trabajo porque, aparte de la figura de madres como tal, han de recuperar el aspecto físico.

5. Luchar contra el sentimiento de culpabilidad por dedicarnos a nosotros mismos y no estar todo el tiempo pendiente del hijo y para el hijo. Hay el sentimiento de que si pensamos en nosotros dejaremos de ser buenos padres y no es cierto. Para poder hacernos cargo de un hijo en condiciones hemos de estar inicialmente bien con nosotros mismos.

6. A partir de ahora se tendrán que planificar los encuentros de pareja, mínimo es recomendable uno cada quince días, y si es posible mejor uno a la semana. A partir de que el hijo tenga 6 meses es el momento de empezar a hacer pequeñas escapadas dejándolo con una persona de confianza. Se empieza con un tiempo corto aumentándolo a medida que lo gestionamos. Se cree que si se planifica entonces se pierde la espontaneidad pero durante ese encuentro de pareja puede surgir todo aquello que nosotros deseemos y de forma inesperada. Recordad que también podemos aprovechar los espacios de sueño de la criatura para tener un pequeño encuentro íntimo.

Si con todo esto, observamos que no acaba de funcionar es el momento de pedir ayuda a un profesional. Parece fácil, pero es cierto que conseguirlo lleva esfuerzo, lucha y constancia.

 

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.