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Terapia Sexual

Las disfunciones sexuales más comunes

 

Existen siete disfunciones habituales que bloquean la posibilidad de mantener una relación sexual satisfactoria.

En las mujeres nos encontramos con:

Anorgasmia. Se trata de la incapacidad de llegar al orgasmo. Esta dificultad la sufren un alto porcentaje de mujeres, sea por un mal acoplamiento con la pareja, porque no se conocen y no saben lo que necesitan o por la pérdida de excitación, ansiedad, bloqueos, etc. Existen dos tipos de anorgasmia: la primaria y la secundaria. La primaria afecta a la mujer desde siempre. Mientras que la secundaria se da en mujeres que si habían tenido orgasmos, pero que por determinadas circunstancias les cuesta volver a tenerlos.

Vaginismo. Podemos definirlo como la contracción refleja e involuntaria de la musculatura  de la entrada vaginal que impide la penetración. Igual que la anorgasmia puede ser primaria o secundaria. Acostumbra a aparecer por inseguridades, miedos, una mala experiencia sexual o la falta de práctica sexual. Por lo tanto, el tratamiento estará orientado en dar educación sexual, técnicas de relajación, confianza en ella misma y en la pareja, entre muchas otras pautas.

Dispareunia: Es el coito doloroso, las molestias durante las relaciones sexuales. Acostumbra a darse en mujeres que tienen sequedad, que han pasado la menopausia o un parto. Inicialmente se trata de favorecer la lubricación y después de identificar si hay un problema de excitación, deseos o inicios de vaginismo.

Falta de deseo sexual: También se conoce como deseo sexual. Esta disfunción puede estar presente tanto en hombres como en mujeres. Se trata de la pérdida del interés por la relación sexual, muchas veces motivada por la edad, por el paso del tiempo, por la propia pareja o por problemas anexos que afecten el deseo. Se acostumbra a dar en mujeres, aunque cada vez lo sufren más hombres. El tratamiento consiste en evaluar el estado general de la persona, así como el entorno para poder ofrecerle la solución más adecuada a la persona en concreto.

Por otro lado, las tres disfunciones sexuales más comunes entre los hombres son:

Disfunción eréctil. Más conocida como impotencia. Afecta sobretodo a los hombres mayores de 50 años, pero puede aparecer en cualquier franja de edad. Tanto puede ser una causa física como hipertensión, envejecimiento etc. Como una causa psicológica debido a una mala experiencia, inseguridad, falta de conocimiento, etc. Se ha de dejar claro que en todos los casos hay tratamiento, lo importante es ponerse en manos de profesionales especializados para que analicen las causas y se pueda empezar a restablecer la erección.

Eyaculación precoz. Está relacionada con el grado de excitabilidad de una persona en la relación sexual. Es mucho más típica entre los jóvenes, por lo tanto, acostumbra a asociarse entre los 20 y 30 años. Los hombres con esta disfunción acostumbran a eyacular de una forma mucho más rápida y descontrolada de lo deseado. Las causas son psicológicas, puede tener algo que ver con los miedos, la falta de control eyaculatorio, con ansiedad, etc. Como en la disfunción anterior es cuestión de ponerse en manos de expertos para solucionar el tema.

Eyaculación retardada. Hay hombres que son incapaces de eyacular durante la relación sexual o que lo hacen muy tarde. Las causas, como en todas las disfunciones, pueden ser varias, como la perdida de sensibilidad, falta de excitación, no dejarse llevar, etc. El tratamiento está orientado a aprender a identificar el grado de excitación, así como los estímulos que le producen placer e identificar si hay algún bloqueo mental.

Desde mi punto de vista, pienso que tenemos mucha información, pero poca educación, nos falta poder expresar con libertad los problemas sexuales, así como asumir que muchas veces no los podemos afrontar solos y debemos acudir a especialistas. Porque, como siempre defiendo, si una persona tiene una vida sexual sana, satisfactoria y plena, seguramente será mucho más feliz.

 

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.