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Terapia de pareja

Las tensiones en la pareja

 

Los modelos de relación van cambiando a lo largo del tiempo y también, a nivel social se nos inculca cómo deben ser las relaciones, qué esperar, qué es inadmisible, qué debemos potenciar, buscar etc.

La evolución, el cambio social y cultural son positivos, aunque debemos estar siempre alerta y cuestionar siempre todo para poder crear nuestra propia verdad y realidad y vivir conforme a ella.

En cuanto a las relaciones de pareja, en los últimos años parece que se está tomando como base el modelo romántico, mitificando ciertos aspectos como el hecho de que, si existen tensiones dentro de la relación, esta no es sana. El modelo que se vende está basado en el enamoramiento, que, aunque sienta las bases e inicia el proceso de creación de una relación sentimental, no es eterno por lo que sus síntomas tampoco lo son, desaparecen y dan paso a otra clase de amor. Las tensiones de pareja según este modelo son vistas como perjudiciales y señales de que la relación no va a funcionar o no debería, pero no deja de ser una perspectiva muy poco realista.

En todas las relaciones humanas, sean del tipo que sean, existe tensión. Esta tensión es normal y necesaria, puesto que somos personas diferentes, con características diferentes y las diferencias son las que crean esto. Las relaciones de pareja son más intensas y esta tensión puede vivirse de manera más acentuada y más dramática. Normalmente suelen aparecer después de unos meses de relación cuando los efectos del enamoramiento empiezan a disminuir y nos encontramos cara a cara con el choque de realidades de las personas que forman la pareja. El saber hacer balance, relativizar, empatizar y adaptarse al otrx es lo que va a determinar que una relación funcione o que se termine tras el periodo de enamoramiento, y aquí está el verdadero aprendizaje.

No somos papeles en blanco al iniciar una nueva relación de pareja, en nosotrxs están todas las experiencias y aprendizajes acumulados de anteriores relaciones sentimentales, familiares, fraternales…experiencias de vida que hacen que veamos las cosas de una determinada manera, y eso inevitablemente, influye en nuestra manera de relacionarnos y está en nuestras manos el estar abiertos a desaprender ciertos patrones, aceptar y construir. La clave reside en cómo vamos a afrontar las tensiones que puedan surgir dentro de la relación, no que surjan.

Las relaciones son complicadas puesto que lo somos las personas. La idea de que todo debe ser siempre perfecto dentro de una relación no es real, la rutina se instaura y la novedad se agota, pero precisamente en la imperfección reside la belleza.

Cuando las tensiones se traducen en conflictos continuados y los costes personales para mantener la relación superan a los beneficios es momento de replantearse la relación o de buscar ayuda.

Las tensiones existen, pero el amor no debe doler.

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Naia Canler. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.