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Terapia Sexual

Mitos sexuales creados por la industria cinematográfica (Parte I).

La educación sexual, si bien ahora parece que se está intentando potenciar y se empieza a reclamar a nivel social como necesaria e imprescindible, destaca y ha destacado siempre por ser inexistente. Cuando no hay profesionales que ofrecen información real, fiable y de calidad, cuando las familias no saben cómo enfocar el tema y cuando los agentes educativos omiten la sexualidad humana o tan solo la explican desde un punto de vista reproductivo, las personas se ven obligadas a buscar otras fuentes de información. Que el sexo es un tema tabú no es ningún secreto, en parte a causa de ello circulan por la red muchos mitos e información falsa y dañina sobre las relaciones sexuales humanas, aunque en realidad no hace falta ir a buscar información específica sobre este tema, la industria cinematográfica se ha encargado de inculcarnos una serie de mitos entorno a la sexualidad a través de películas y series que muchas veces se dan por ciertos y universales. Vamos a ver algunos de los más populares:

  1. Orgasmos femeninos escandalosos.

Los orgasmos femeninos en la pequeña y gran pantalla, cuándo se dan, van acompañados de una serie de gemidos, gritos, exclamaciones que muchas veces pueden llevar a la confusión. Si mi pareja no grita como en las películas, ¿no está teniendo un orgasmo? ¿O quizá podría tener orgasmos más intensos de los que tiene? ¿Estoy/estamos haciendo algo mal? En la vida real sucede que cada mujer es diferente y por lo tanto también lo es su manera de experimentar y expresar un orgasmo, la cantidad de gritos o el volumen no son indicadores de intensidad de placer y de hecho, los orgasmos escandalosos no son los más habituales en absoluto.

  1. El matrimonio anula el sexo.

Otra idea que se nos transmite es que la vida sexual de una pareja es abundante en cantidad y calidad hasta que se casan. El hecho de ponerse un anillo en el dedo anula el deseo, la atracción, la imaginación erótica y la frecuencia sexual. Si bien es verdad que en relaciones largas el sexo no fluye de la misma manera que en la primera etapa de enamoramiento, no tiene porqué desaparecer, tan solo hay que cuidar esta parte de la vida de pareja. De hecho, diversos estudios apuntan a que las personas casadas registran más actividad y frecuencia de relaciones sexuales que las personas solteras.

  1. ¿Y el preservativo?

En las típicas escenas de sexo pasional donde parece que todo fluye y que no hacen falta palabras para que la comunicación entre dos amantes se establezca (otro mito), no se suele dedicar un momento a buscar y colocar el preservativo antes de la relación sexual. El uso adecuado del preservativo es una de las mejores maneras de evitar posibles embarazos no deseados y riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual, imprescindible en una relación sexual segura.

  1. Sexo de pie y otras posturas incómodas.

Cuántas veces hemos visto en pantalla dos personas en pleno acto sexual una de ellas de pie y aguantando a la otra que enrolla las piernas en su cintura. Para esta y muchas otras posturas que se nos muestran es necesario tener una buena forma física o el intento puede acabar en desastre, frustración y sobre todo muchas agujetas al día siguiente. Para poder disfrutar de una relación sexual es necesario sentirse cómodo/a, tranquilo/a y a gusto.

  1. Orgasmos inmediatos con penetración y ausencia de juego sexual.

Y por último, un clásico. La típica escena dónde de manera apasionada un hombre y una mujer (se suele dar mayoritariamente en escenas de relaciones sexuales heterosexuales) se encuentran, se besan y de manera casi inmediata pasan a la penetración provocando como consecuencia un orgasmo en ella y en muchas ocasiones simultáneamente de él. En la vida real esto no funciona así, la penetración no suele provocar orgasmos inmediatos en las mujeres, menos sin un juego sexual previo y si un hombre eyaculara a los dos segundos de penetración podría ser considerado un eyaculador precoz.

 

 

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Naia Canler. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.