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Psicología emocional

¿Por qué es esencial educar en consentimiento en la infancia?

Consentir está relacionado con permitir que las otras personas entren en nuestro espacio, físico y emocional. Cuando se habla de enseñar qué es el consentimiento en sexualidad, éste parece reservado para la adolescencia, cuando debería ser algo que se aprendiera desde la infancia. En muchas familias, se insiste a lxs pequeñxs en dar y aceptar besos o abrazos de personas (a veces pertenecientes a la familia, y otras no) muchas veces sin tener en cuenta como se sienten. Muchas veces coartamos o incluso hacemos sentir culpables – si no abrazas a x, dejará de quererte o no querrá que vengamos más-, para que tengan ese contacto físico que no desean.

En encuentros familiares, pueden encontrarse con incomodidad sabiendo que tendrán que ser tocadxs por diferentes personas, que a veces les llevan a aguantar olores que no les gustan o sensaciones por el contacto que instintivamente evitarían. Y ahí reside un factor importante, el instinto. A lo mejor no existe una razón lógica para ese malestar, pero es esencial respetarlo para entender qué es el consentimiento. Tener contacto físico ha de ser siempre buscado por ambas partes, sin excepciones. Verte en la obligación de demostrar afecto físico envía justo el mensaje contrario, por ello es esencial que no sientan en la obligación por miedo a las consecuencias.

Dar la libertad de tener o no contacto físico, no tiene nada que ver con ser maleducadx o irrespetuosx. Podemos encontrar otras formas, como dar la mano (tal como los adultxs hacemos muchas veces) o un chocarla.  De esta manera les enseñamos que no necesitan contentar o agradar a nadie a través del contacto físico, por mucho que éste sea solicitado. De la misma manera que nunca le dirías a tu hijx que tuviera sexo con su pareja para hacerle feliz, ¿qué sentido tiene obligarles a abrazar a la abuela para hacerle feliz? Por lo tanto, no obligues a tu pequeñx a abrazar o besar a alguien, independientemente de la relación. A veces incluso se silencian sus protestas o discuten sus negativas, ensenándoles que los demás tienen acceso a sus cuerpos a pesar de lo que puedan sentir.

Como adultx, tampoco permitas que les hagan sentir culpables por no querer un contacto. Algunxs adultxs pueden demostrar que se sienten heridxs ante la negativa de un abrazo o un beso, pero también muchxs guardan recuerdos de abrazos o besos no deseados de su niñez. Explícales que estáis enseñando a lxs pequeñxs de la casa le sobre el respeto y el consentimiento, ya que esto les ayudará a tomar decisiones más saludables sobre su manera de relacionarse. Recordad que más de un 20% de personas sufren abusos en la infancia y que el 80% de estos abusos se dan en el entorno familiar. Sin enseñar qué es el consentimiento desde temprana edad, nuestra sociedad facilita los abusos. Así que invita a más personas a sumarse en educar en consentimiento. Si les proveemos de estas herramientas para poner límites, los protegeremos.

Como veis, educar a lxs niñxs sobre consentimiento es crucial. Enseñarles que su cuerpo es suyo, lo comparten cuando quieren y a fiarse de su instinto son elementos clave para prevenir abusos. Por lo tanto, educar en consentimiento es darles herramientas para tomar decisiones respetuosas sobre su cuerpo y su forma de relacionarse, ayudándoles a mantenerse fuera de relaciones abusivas.

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Arantxa Moliner. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.