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Terapia Sexual

¿Puedo hablar de sexo con mi médico?

 

Quiero empezar este artículo con una pregunta y es la siguiente; ¿Hablarías de sexualidad con tu médico de cabecera?

La respuesta debería ser que ¡sí! Y ¿por qué? Porque tu médico de cabecera, al que ya conocerás muy bien, supongo, es la persona con la que puedes hablar de todo lo que te pasa a nivel emocional y a nivel físico. Aunque no te lo parezca, el médico de cabecera aborda muchos temas ya que es el/la encargado/a de derivarte, si lo encuentra necesario, con el especialista adecuado. Si por ejemplo, acudes a tu centro de atención primaria habitual y quieres visitarte con el dermatólogo, el dentista o incluso el ginecólogo u urólogo primero tendrás que tener una consulta con tu médico de cabecera (primero todo tiene que pasar por él/ella) porque determinará si ve necesario derivarte o no con otro profesional, todo dependerá de lo que le cuentes y de la gravedad del problema.

Como nos vamos a centrar en sexualidad de ahora en adelante, os diré que el médico de cabecera está capacitado para abordar temas sexuales sin ningún problema. Lo más importante es tu salud y dentro de tu salud entra la salud sexual aunque ésta pase desapercibida casi siempre. Normalmente se te pregunta por tu salud y puedes decir si estás bien, regular o mal pero seguro que cuando te formulan esta pregunta, en tu imagen mental no aparecen tus genitales sino que más bien se crea una imagen de tu cabeza, tu espalda o tus riñones por ejemplo.

Te diré que un problema sexual como puede ser un vaginismo o la falta de deseo en las mujeres o una disfunción eréctil o la próstata en los hombres, pueden ser la causa de un problema cardiovascular grave. ¿Con quién hablarías de un problema cardiovascular? ¡Con tu médico de cabecera! Porque si por ejemplo un hombre ha padecido un infarto de corazón, puede perfectamente haber pasado por una disfunción eréctil.

Normalmente nos preguntan si estamos bien del corazón pero no nos preguntan nada sobre nuestra salud sexual y es que creo que el médico tiene que crear un buen ambiente para que el paciente se sienta cómodo/a a la hora de hablar de estos temas. Sabemos que no es fácil porque el sexo sigue siendo tabú y es un tema muy vergonzoso del que hablar. Si a veces incluso nos da cosa hablarlo con nuestra pareja o amigos ¡imagínate con nuestro médico! Pero es que debemos empezar a cambiar un poco nuestra manera de pensar. El médico no nos va a juzgar, su trabajo y su función es ayudarnos así que aparquemos un poco el miedo porque no hay nada que temer. Además, no podemos dejar de hablar de la figura del sexólogo/a ya que es quién va a profundizar más en el terreno psicológico. Por ejemplo, una disfunción sexual puede ser debida a una causa física o quizás psicológica. Por ello el primer paso es descartar la patología física para luego adentrarnos en la parte psicológica y las vivencias personales de la sexualidad. El sexólogo te puede ayudar mucho; te conocerás mejor a nivel físico y emocional mejorando tu bienestar y seguridad sexual. La terapia psicológica ayuda a destapar rincones escondidos de tu mente, te ayuda a liberarte y a exteriorizar todo aquello que quedó oculto a causa de falsas creencias, mitos erróneos, malas experiencias, etc. Lo importante es que acudas a profesionales que te ayuden a conectar de nuevo con tu sexualidad.

Pensemos que un problema sexual puede ser la consecuencia de un problema grave y si callamos y no decimos nada a nadie será imposible poder solventarlo. Si detectamos cualquier anomalía en nuestro cuerpo, éste nos avisará sin lugar a dudas. Si nosotros detectamos que algo no funciona bien, tenemos que hablar para solventarlo lo antes posible. Nos pensamos que, a veces, podemos con todo y que nosotros mismos podemos arreglar todo lo que nos pasa, pero en ocasiones no es así. Pedir ayuda no es ninguna vergüenza, es querer mejorar, es querer apostar por nuestra salud porque es lo más valioso que tenemos.

 

Carla Colell. Coordinadora y community manager.