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Psicología emocional

Rupturas

Cuando una relación de pareja llega a un estado de crisis, pueden pasar dos cosas:

  1. Ésta es superada y la relación sale fortalecida
  2. Llega definitivamente la tan temida, para muchos y muchas, ruptura

Si ocurre lo primero, las parejas, con frecuencia, viven un nuevo inicio pero con el mismo o la misma compañero/a, pero si ocurre lo segundo, ¿cómo podemos gestionar mejor ese tener que empezar de nuevo sin compañía?

Existen algunas recomendaciones pueden ser útiles,  al menos para llevarnos a reflexionar cuando nos encontramos en una de esas situaciones que a nadie le resultan agradables ni fáciles… Sin olvidar que son sólo consejos…y que indudablemente de la teoría a la práctica hay un buen trecho… pero… ¡por algo se empieza!

Una ruptura de por sí, sea del tipo que sea, siempre supone malestar, proceso de adaptación, de aprender a desprenderse… y eso la gran mayoría de las veces no es fácil.

En el caso de las rupturas de pareja, dependiendo de cómo haya sido esa separación, si era esperada o repentina, si era decidida por uno/a mismo/a o por el otro componente de la pareja, si los implicados erais dos o había más personas por medio, etc., las circunstancias pueden ser más o menos traumáticas.

Para gestionar ese momento un poquito mejor o lo que es lo mismo “menos peor”, hay una serie de premisas que pueden resultar útiles y que pueden llevarnos a reflexionar sobre qué papel tomar en esas circunstancias.

Como en muchos otros casos, el verbalizar, el expresar las emociones negativas nos ayuda a superarlas (sólo se pasa página cuando se lee), es importante no intentar camuflarlas ni aparentar que estamos la mar de bien, sino que seamos sinceros con nosotros/as mismos/as y vivamos aquellos sentimientos que aunque sean desagradables, tienen que tener su momento para salir a la luz, sino, si se evitan, enmascaran, se acaban enquistando y lo único que haría sería alargar ese proceso de “duelo “ante esa pérdida…

Eso no significa que debamos engancharnos a ellas de tal manera que no levantemos cabeza, pero tampoco forzar ni pretender que esos sentimientos desaparezcan antes de tiempo…las heridas siempre acaban curando, pero necesitan su tiempo de cicatrización, por más que pongamos tiritas encima, si no están cicatrizadas, por debajo seguirán sin curar…

Por otro lado, hay una frase que dice “de todo lo malo se aprende” o “lo que no mata hace más fuerte”… ambas, siguiendo con el tema que nos está empleando, nos permiten sacar la lectura de que cualquier situación de ruptura, por más dolorosa que sea, siempre nos puede suponer un aprendizaje para el futuro… aquello que queremos en nuestra vida, aquello que no queremos, que errores no volveríamos a cometer nosotros/as mismos/as o cuales no volveríamos a tolerar al otro miembro de la pareja, etc…

Y aunque se diga que el hombre es el animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y aunque hasta que uno aprende de sus errores, probablemente los ha cometido más de una vez ya que cada pareja, las circunstancias e incluso nosotros/as mismos/as no somos estáticos sino que cambiamos con el tiempo, este mismo, el tiempo, aunque no nos demos cuenta y esos errores cometidos más de una vez, al final nos aportan esa lección necesaria para que llegue el día en que hagamos las cosas diferentes.

Un error común en estos casos es el de intentar suplir el vacío de esa persona rápidamente con otra… Siguiendo con mi amor por las frases hechas, diré que se conoce como la expresión de “un clavo saca otro clavo”… pues bien… tiene matices…

En estos momentos se tiende a pensar que necesitamos encontrar a otra persona para ser feliz y para que toda la situación pase, cuando lo que deberíamos proponernos es no llenar esa soledad sino aprender a disfrutarla… solo así dejaremos de depender de otra persona para encontrar la felicidad ya que tú mismo/a eres quien procura esa felicidad.

En resumen, vivir esa tristeza y los sentimientos que la ruptura nos produce sin intentar camuflarlos, ser optimista y sacar un aprendizaje de esa relación que ha salido mal y no esperar encontrar otra persona rápidamente para ser feliz sino ser capaces de ser felices por nosotros mismos/as serian algunos de los consejos que pienso que no está de más reflexionar sobre ellos cuando se vive dicha situación… aprender a desprenderse, pasar página, no es fácil por más que te digan, pero los consejos ¡nunca deben caer en saco roto!

 

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Maria Villalba. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.