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Psicología emocional

Tengo miedo a confiar en los demás

 

Depositar nuestra confianza en alguien es un proceso complejo. La confianza se genera poco a poco y con mimo, es el resultado de experiencias compartidas positivas dentro de una relación personal, y en ocasiones se puede llegar a perder en un solo instante. Todos/as hemos vivido alguna vez una situación en que nuestra confianza en alguien se ha roto, nos hemos sentido traicionados/as, decepcionados/as y nuestro “contador” de confianza en relación con esa persona se ha puesto a cero. En este aspecto no existen puntos intermedios, no se puede confiar a medias, o se siente o no se siente.

El hecho de haber vivido este tipo de situaciones en más de una ocasión puede hacer que nos volvamos más cautos/as a la hora de depositar nuestra confianza en alguien, que tengamos más reparos o nos cueste más hacerlo, pero cuando esta cautela se convierte en un miedo irracional a confiar en los demás, estamos hablando de pisantrofobia.

 

Esta fobia suele surgir a raíz de haber vivido diversas situaciones de pérdida de confianza traumáticas que han causado mucho dolor.

 

En determinadas personas, el temor por volver a vivir algo parecido es tan grande, que empiezan a actuar de manera que nada parecido pueda volver a ocurrir.

La confianza es necesaria para poder establecer un vínculo, es la base sobre la que se sustentan las relaciones, así pues, las personas que padecen pisantrofobia terminan recluidas en su propia jaula, llevando a cabo conductas antisociales y de aislamiento.

 

Síntomas de la pisantrofobia:

 Algunos de los síntomas o conductas que nos pueden ayudar a detectar si alguien sufre de pisantrofobia son los siguientes:

  • Evitación de actividades sociales, como trabajos o actividades que impliquen a más personas o un contacto interpersonal.
  • Excesiva preocupación por la posibilidad de ser rechazado/a, criticado/a y/o juzgado/a por los demás.
  • Evitación de situaciones sociales que impliquen a gente desconocida.
  • Evitación y rechazo a mantener relaciones íntimas, ya sea en plano sentimental o de amistad.
  • Conductas de aislamiento o solitarias, personalidad hermética.
  • Terminar bruscamente relaciones interpersonales cuando estas aumentan su grado de intimidad.

                                 

¿Por dónde empezamos?

En realidad, este miedo irracional a depositar la confianza en los demás proviene de la propia falta de confianza personal. La persona pisantrofóbica se encuentra sumergida en un bucle de malas experiencias que se retroalimentan entre sí. No se fían de su criterio a la hora de decidir si alguien merece su confianza o no, les aterra equivocarse y de esta manera alimentan la percepción de que no pueden confiar en nadie, lo que alimenta a su vez el miedo. Esta falta de confianza poco a poco se extiende a todas las habilidades de la persona pisantrofóbica, invadiendo todos los ámbitos de su vida y haciéndola sentir cada vez menos válida.

 

Aun así, hay una buena noticia: al estar el origen de la fobia en uno/a mismo/a, no se necesita a nadie para tomar la decisión de empezar a actuar para trabajar y encontrar una solución. Con la ayuda profesional adecuada, una buena dosis de motivación y ganas de superación tienes todas las herramientas necesarias para empezar el proceso de volver a llevar una vida más plena.

 

 

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Naia Canler. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.