Contacto y blog
Especialidades y el centro

Terapia de pareja

Trucos para hacer compatibles los hijos y el buen sexo

 

¿Es posible la combinación de hijos con tener buen sexo con nuestra pareja?

Muchas parejas, antes de tener un hijo, no se plantean cómo esta decisión afectará a la relación, no piensan en la falta de tiempo, el cansancio, etc.

Cuando una pareja decide ser padres su vida da un cambio de 180 grados en todos los aspectos, no solo en el ámbito familiar. Lo más notable es la reducción del tiempo disponible para dedicar a la relación, por ende, es normal que las relaciones sexuales disminuyan, pero no que tener hijos suponga renunciar a la sexualidad y al disfrute de la relación.

Un 47% de las mujeres y un 43% de los hombres opina que su sexualidad de pareja ha ido a peor des del nacimiento de un hijo. El informe indicia que el deseo sexual disminuye en un 61% de mujeres y en un 30% de los hombres.

Hay que tener presente que la principal consecuencia de tener hijos es una alteración de la rutina sexual espontánea de la pareja modificándose ya des del embarazo el patrón de relaciones.

El primer paso antes de tener hijos es que la pareja sea muy consciente de lo que ello va a suponer, que hablen del tema, que se planteen opciones, pero sobretodo que asuman el cambio, ya que una buena actitud será fundamental para sobrellevarlo.

Para poder seguir manteniendo un buen sexo, la base se encuentra en la complicidad y el bienestar de la relación. Si la pareja no está fuerte y trabajada previamente, el hijo lo tambaleará todo. Así como hace falta tener erotismo, muestras de deseo y afecto durante el día y no reducirlo todo al encuentro sexual. Si no hay conexión y deseo, el momento para tener intimidad nunca aparecerá.

Algunas de las pautas que podemos seguir para mantener y mejorar los encuentros sexuales siendo padres son:

1.- Negociar y repartir las obligaciones diarias. Si no hay una sensación de equilibrio y de equipo, uno de los dos acabará agotado y sin deseo sexual y, además, enfadado por no sentirse apoyado bloqueando aún más la posibilidad de intimidad. La clave está en hablar, en distribuir las nuevas obligaciones y saber de qué se encargará cada uno para así también poder agradecer el apoyo del otro.  

2.- Buscar tiempo de pareja. Es una pauta muy simple y lógica pero pocas parejas lo llevan a la práctica. No estamos hablando de tener sexo sino de conectar con la pareja, de poder divertirse, poder mantener el afecto, tener un espacio para ver al otro deseable, etc.

3.- Hablar de sexo. Quizás no podemos llevar a cabo ese deseo o tener ese tiempo de erotismo, pero siempre lo podemos expresar. Si mantenemos conversaciones sexuales y decimos lo que sentimos sexualmente a nivel de deseo hacia nuestra pareja, mentalmente seguiremos priorizando la sexualidad, y eso nos garantiza mayores probabilidades de que las relaciones sexuales y la complicidad íntima no desaparezcan de la ecuación de la relación.

4.- Y, por último, no olvidar de que ser madre o padre no significa dejar de ser mujer, hombre y pareja. No tiene que pasar nada porque unas horas dejes a tu hijo e inviertas tiempo en ti y en tu pareja.

 

Si quieres saber más y conocernos sigue navegando por nuestra web

Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.

X