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Terapia de pareja

Tu vida sexual en pausa por las infecciones genitales

 

Cuando nos referimos a dificultades sexuales, generalmente pensamos en temas como la eyaculación precoz, la disfunción eréctil o el vaginismo. Sin embargo, en ocasiones lo que impide disfrutar del sexo es algo más biológico, y más microscópico, como una bacteria o un hongo. Son varias las infecciones genitales que pueden poner nuestra vida sexual en pausa durante un tiempo.

Aproximadamente el 75 por ciento de las mujeres experimentarán una infección genital en su vida. Por lo que se refiere a los hombres, aunque la literatura que existe es limitada, se estima que entre un 14 y 18 por ciento de hombres tienen una infección de este tipo, pero muchos no se dan cuenta, no acuden al doctor o no presentan síntomas.

Tener relaciones sexuales cuando tienes una infección o inflamación genital puede ser incómodo y podría empeorar tus síntomas. Es por este motivo, que una de las recomendaciones médicas es la evitación de contactos sexuales relacionados con los genitales. La duración de esta “cuarentena” dependerá de la patología y de la evolución del paciente, aunque por lo general la abstinencia recomendada está entre los siete y 12 días.

Durante estos días, podemos aprovechar con nuestra pareja para fortalecer otros aspectos de nuestra intimidad, como las caricias, los besos, los abrazos o bien los masajes. Y ya recuperaremos el tiempo perdido una vez ya no nos molesten nuestros genitales. Lo más importante es no forzarnos si no nos apetece o si realmente nos molesta.

En caso de tratarse de una infección de transmisión sexual (ITS), también es posible que se la transmitas a tu pareja. Por este motivo, es de vital importancia comunicar esta situación a nuestra pareja actual. Es normal estar preocupado, avergonzado e incluso asustado. Pero, para proteger a tu pareja, esta es una conversación que debe existir.

Algunas medidas para prevenir estas infecciones son las siguientes:

  • Lavar la zona genital con jabones íntimos especializados, los jabones corrientes pueden resecar e irritar.
  • En caso de realizar ejercicio o ir a zonas húmedas como la piscina o el jacuzzi, evitar quedarse con la ropa húmeda puesta por mucho tiempo.
  • Usar ropa interior de algodón y evitar utilizar pantalones muy ajustados, ya que favorecen la humedad.
  • Evitar el consumo exagerado de productos con azúcar, así como la toma de antibióticos sin autorización de su médico.
  • En caso de empezar una relación con una nueva pareja, utilizar preservativo mientras se conoce mejor a la otra persona y su salud, para posteriormente decidir qué tipo de anticonceptivo se va a utilizar.
  • En caso de practicar sexo anal, no introducir el pene posteriormente en la vagina, sin lavarlo o cambiar el preservativo, pues puede llevar las bacterias del ano al área genital causando infecciones.

 

 

 

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Ariadna Bonals. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.