Una de las situaciones más recurrentes en terapia sexual, es la de tener que trabajar el deseo sexual de una persona. Con frecuencia, ese trabajo va asociado a un desconocimiento de unx mismx en el plano sexual. En otras ocasiones, tiene que ver con dinámicas en las relaciones de pareja que han estallado directamente sobre las ganas de compartir intimidad con la otra persona. 

Y ahí es donde entran en escena los activadores sexuales.  

Aunque con el nombre podemos fácilmente intuir de qué se tratan, vamos a explicarlo en este artículo y a hablar un poco de su importancia en nuestra sexualidad. 

¿Qué son?

Los activadores sexuales son todos aquellos estímulos, tanto internos como externos a nosotrxs, que funcionan como posibles  desencadenantes de nuestro deseo sexual.

Algunos tienen que ver con nuestra pareja. Otros con nosotrxs mismxs. Y otros con las circunstancias más ambientales.

Vamos a poner algunos ejemplos para que sea más fácil conectar con el concepto en cada caso.

Por lo que a nuestra pareja, tiene que ver con determinados aspectos suyos, sean físicos, o sean respeto a su actitud, que nos conectan directamente con el deseo sexual. Quizás si nuestra pareja lleva determinado tipo de ropa, o determinado peinado, o perfume, o si está haciendo determinada tarea o comportándose de según qué forma que nos activa y nos predispone a tener ganas de un acercamiento íntimo del tipo que sea (no necesariamente coito).

Por lo que a los activadores sexuales propios, puede ser determinado momento del día en el que probablemente conectamos más con ganas de un acercamiento sexual, el cómo estamos emocionalmente, el cómo nos sentimos, él si estamos relajadxs , el sí hemos descansado bien, etc… 

Y, en tercer lugar, por lo que al ambiente/circunstancias, tiene que ver con el “escenario” en el que se despiertan las ganas de un encuentro: por ejemplo, un entorno íntimo y tranquilo, o un entorno en el que podamos ser vistos, con tiempo por delante, con prisas, en una habitación de la casa, o en otros espacios, en un ambiente con más o menos luz, etc…

Al final, todo ello implica conocerse a unx mismx, ya que sin tomar conciencia de ello, es muy difícil ir “a favor” nuestro si en algún momento nuestro deseo sexual se deteriora ya que muy probablemente, si no es que tenemos clara la razón por la cual ha sido, nos sentiremos perdidxs y sin saber por dónde comenzar a trabajarlo. 

Muchos de estos aspectos, una vez se tienen identificados, se pueden generar. 

Su importancia en nuestro deseo es fundamental, ya que, comparándolo con la comida, serían como los ingredientes que debe tener el plato, para que nos apetezca comérselo con ganas y sobre todo, disfrutándolo. Seguro que desde ahí, “nos quedarán ganas de repetir”.

¿Qué opinas?

¿Tienes identificados tus activadores sexuales?

Si quieres saber más y conocernos sigue navegando por nuestra web 

Contacta con nosotros