Nos han enseñado que en el terreno sexual, cuando tenemos un encuentro, hay los preliminares y la penetración, por supuesto esta idea es muy reduccionista a parejas heterosexuales y muy coitocéntrica porque todo el juego erótico se etiqueta como preliminares, lo previo a, dando a entender que siempre tiene que haber penetración y que es el centro de la relación sexual.

Por suerte, poco a poco esta idea va cambiando y se está fomentando la importancia del juego erótico y reduciendo la relevancia de la penetración. Pero, desde mi perspectiva aún faltan ingredientes, falta el aperitivo, el espacio que te ayuda a conectar con el momento sexual. Es esa intimidad que favorece a adentrarse física y mentalmente a la sexualidad y, sorprendentemente, es la parte más olvidada por las parejas. Seguramente esta falta de aperitivo es lo que acaba provocando que la pareja se distancie a nivel íntimo y las relaciones sexuales se vayan espaciando entre sí, a parte, por supuesto, de otros factores de conflicto si los hay.

Pero, ¿qué significa este aperitivo exactamente? pues lo podríamos definir con muchas cosas distintas, podemos hablar de seducción, del espacio de intimidad, de un momento de ocio, de una comunicación emocional, etc.

Cuando en una relación tiende a haber confianza y comodidad ese aperitivo se va reduciendo hasta, en ocasiones, desaparecer, provocando que las relaciones sexuales empiecen en frío, sin un ambiente, lo que dificultará el deseo, la excitación y, por tanto, el placer de la experiencia en general. Por tanto, si lo que deseas es disfrutar más con tu pareja intenta antes intimar y conectar. Por supuesto, para conseguirlo el resto de aspectos de la relación tienen que estar bien y sin un conflicto importante. El orden de los factores es: primero bienestar de pareja, después intimidad y conexión y, por último, disfrute y placer.

La única manera de generar ese aperitivo es proponértelo y priorizarlo, no hay una forma mágica ni saldrá de forma espontánea al principio, pero si se va llevando a cabo al final formará parte de la dinámica de la pareja.

Hay mil ideas posibles para hacer, se trata de pensar de qué manera puedes genera un ambiente positivo de acercamiento, qué puede favorecer a esa intimidad y erotismo que provoquen conexión y fluidez. Un baño relajante, una cena íntima, un paseo por la playa, un baile en casa, un juego de mesa divertido, una copa de vino relajados, un masaje, etc. ¡Imaginación al poder!

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.