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Terapia Sexual

¿Cómo puedo conseguir un orgasmo vaginal?

 

La primera cuestión que debemos plantear es ¿existen orgasmos clitorianos y vaginales? 

La respuesta es que no. La vagina no es un área de alta sensibilidad y no está preparada para lograr orgasmos. Si tuviera tanta sensibilidad el parto vaginal no sería posible.

El clítoris es el centro de la sensibilidad sexual y el que constituye un equivalente femenino del pene gracias a sus 8000 terminaciones nerviosas, es un órgano diseñado exclusivamente para el placer.

Por tanto, debemos reformular los conceptos de orgasmos clitorianos y vaginales y debemos cambiarlos por orgasmos directos e indirectos.

Los directos son los que consiguen la mayoría de las mujeres estimulándose directamente el clítoris (puede ser con masturbación, con sexo oral pero también durante el coito con la fricción de éste, por eso para muchas mujeres su postura favorita es la de ponerse encima, la postura que permite rozar con mayor facilidad el clítoris).

Pero sí que es cierto que hay un 20-30% de mujeres, según Helen Kaplan -un referente en la sexología moderna- que tienen orgasmos indirectos, a través del punto G, una forma indirecta de estimular internamente el clítoris.

 

¿Cómo se puede estimular indirectamente el clítoris?

Para entenderlo un poco mejor debemos conocer la anatomía de este órgano. La imagen que vemos a continuación nos muestra toda la parte interna e invisible del clítoris, una información importante para conocer nuestro cuerpo o el cuerpo de nuestra pareja. Visualmente podemos ver el glande del clítoris y su capuchón, pero el resto del cuerpo está escondido. Éste tiene unas ramificaciones, los cuerpos cavernosos que al moverse pueden producir el orgasmo.

Actualmente aún hay mucho desconocimiento y mucha presión sexual hacia las mujeres creyendo que deben tener orgasmos solo con la penetración. Ya des de los años setenta se está luchando contra esta presión, escritoras como Anne Koedt hablaban sobre este mito, ella lo hizo con un texto, El mito del orgasmo vaginal (1968).

La pornografía sigue condicionando la sexualidad, sigue mostrando como mujeres solo con el coito y sin más estimulación extra tienen orgasmos explosivos. Lo más interesante es conocer el cuerpo de una misma, descubrir su potencial, ser sinceras con el propio placer y sobretodo hablar con la pareja sexual sobre los gustos y necesidades para lograr ese maravilloso orgasmo, sea como sea la forma de conseguirlo.

 

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.