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Terapia Sexual

Erecciones débiles

 

Una erección blanda puede ser resultado de interacciones complejas entre la parte psicológica (miedos, presiones, malas experiencias, pérdida de la excitación, dificultades en la relación de pareja, etc.) y la parte física (sistema nervioso central y periférico, las hormonas, los vasos sanguíneos, los músculos lisos del pene, etc.).

Cualquier alteración de los factores comentados puede provocar dificultades para conseguir y/o mantener una erección completa. Además, otros factores externos como el sobrepeso, el tabaco, el alcohol, ciertos medicamentos, etc. pueden tener un papel importante en la problemática.

Primer paso

Analizar los hábitos de vida que tienden a influenciar negativamente como el fumar, el alcohol, la marihuana, una vida sedentaria, la alimentación, etc. Y a continuación buscar resolver los hábitos negativos poco a poco y por pequeños objetivos. Por ejemplo, salir a caminar 30 minutos al día, no beber alcohol durante la semana, reducir la cantidad de tabaco, etc.

Segundo paso

El siguiente paso es descartar las posibles causas médicas para salir de dudas. Entre ellas hay muchas, siendo las más comunes:

– Los problemas cardiovasculares: cualquier condición que afecte la red de los vasos sanguíneos puede provocar disfunción eréctil parcial o total. La hipertensión y un alto nivel de colesterol también pueden afectar o ciertas dificultades del corazón.

– Los desequilibrios endocrinos (problemas hormonales) son una causa común, la testosterona juega un papel muy relevante en la función eréctil.

– Los problemas neurológicos como los trastornos en los nervios pueden causar erecciones blandas.

– Y no nos olvidemos de las medicaciones prescritas, como por ejemplo las de la hipertensión, la depresión y la ansiedad.

Tercer paso

El último paso, tanto si se ha encontrado un factor médico o no, es tratar la parte psicológica porque siempre se verá influenciada. Hay muchos factores psicológicos que pueden afectar, los más recurrentes son:

– El día a día, el estrés, la ansiedad y la fatiga pueden reducir la energía y el apetito sexual.

– La depresión y la baja autoestima está muy relacionado con el estado de ánimo y puede afectar al deseo y a la seguridad personal.

– La culpa y el miedo al fracaso pueden generar mucha presión y bloquear el erotismo y la excitación.

– El no disfrute de la relación sexual debido a ciertas prácticas que se realizan y no gustan, o por la falta de atracción hacia la pareja sexual también pueden ser la causa.

– Y no olvidemos la relación de pareja, hay muchos aspectos de ésta que pueden condicionar la relación sexual provocando una pérdida parcial o total de la erección.

Lo más importante es saber que se puede resolver, que hay tratamiento farmacológico si es necesario como psicológico, cada caso es un mundo y se debe analizar en particular para conocer las causas de la disfunción.

Tendemos a creer y asumir que a partir de cierta edad las dificultades de erección son normales cuando no debería ser así. Sí que es cierto que con el paso de los años la respuesta eréctil puede ser más lenta y perder cierta dureza, pero no llegar a tener una pérdida de erección parcial o total.

Te recomiendo que lo hables con tu pareja des del apoyo y la comprensión para encontrar la mejor solución para ambos y si es necesario acudir a un profesional especialista en la materia.

 

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.