¿Alguna vez os habéis preguntado qué tipo de lubricante deberíais usar? 

Seguro que tod@s hemos ido alguna vez a una tienda erótica, y en ellas, unas de las cosas más comunes que solemos comprar son lubricantes, pero… ¿escogemos siempre el lubricante ideal? 

Existen numerosos tipos de lubricantes, a base de agua, silicona, anales, pero… ¿Cuál es mejor?

Pues bien, en este artículo os enseñamos algunas pautas que podemos adoptar para elegir el lubricante correcto para cada ocasión. 

Comenzamos…

  • Lubricantes anales. Muchas veces acudimos a las tiendas o farmacias con la idea de practicar sexo anal, pero a la vez con miedo ante una práctica desconocida. Este miedo a veces nos lleva a usar coletillas como… “para que no me duela” y estas coletillas en ocasiones son tomadas al pie de la letra por la persona que nos atiende, la cual nos acaba proporcionando un lubricante anal que en algunas ocasiones contiene analgésicos. 

Os recomendamos huir de estos lubricantes ya que de este modo estás disminuyendo tu capacidad de sentir placer. Debemos tener en cuenta que el sexo anal como cualquier otro tipo de practica sexual, si se practica de la manera adecuada, no tiene por qué ser dolorosa.

  •  Lubricantes de sabores, lo que debemos tener en cuenta sobre ellos, independiente del sabor que más nos guste, es si contienen azúcar o no. 

Antes de la pandemia nos encontrábamos entrando a tiendas eróticas, donde teníamos decenas de lubricantes de sabor que íbamos probando hasta que dábamos con el que más nos gustaba. Pero lo cierto es que un gran potenciador del sabor es el azúcar, por lo que es muy probable que aquel lubricante que elegíais contuviera este componente. El azúcar daña el PH vaginal por lo que recomendamos que os decantéis por un lubricante de sabor sin azúcar. Bastará con darle la vuelta al envase y comprobar sus componentes o preguntar a la persona responsable de la tienda.

  •  Lubricantes de silicona. Poseen una efectividad mucho más duradera que los lubricantes a base de agua, pero no se pueden utilizar con preservativos y tampoco es aconsejable con uso de juguetes de silicona (como por ejemplo vibradores), esto es debido a que las partículas de los preservativos se dañan con este tipo de lubricante. Por el contrario, la gran ventaja de estos lubricantes, es que son ideales para las prácticas sexuales en medios acuosos, ya que crean una película impermeable que nos permitirá la estimulación sin que este se vaya con el agua.
  • Y por último no menos importantes, los lubricantes a base de agua, que son ideales para jugar con juguetes, y usar con preservativo. Además, su tacto es bastante agradable, pero tienen un inconveniente, se suelen secar más rápido, para contrarrestar esto lo único que tendremos que hacer es aplicar un poco más de producto. En general decimos que el lubricante de agua es un todoterreno ya que son lo más similar a la lubricación natural y excepto para el sexo en medios acuosos es recomendable para cualquier tipo de práctica sexual. 

En definitiva:

Para el sexo vaginal los más recomendados son los lubricantes a base de agua, que son compatibles con condones y juguetes. Además, respetan el pH íntimo de la vagina. Pero, al ser a base de agua, tienden a secarse un poco más rápido; bastaría con volver a aplicar un poco de lubricante en la zona. Recordando que quedan excluidas las prácticas en el agua, para lo que se recomiendan los lubricantes de silicona. 

En cuanto al sexo oral, no es algo necesario, pero si deseamos darle un toque añadido con un lubricante de sabor únicamente debes tener en cuenta que no sea un lubricante con azucares ya que puede alterar el pH íntimo de la vagina y esto conllevar a infecciones.

Y, por último, pero no menos importante (sino al contrario, ya que el ano no lubrica por sí mismo), decir que, para el sexo anal los lubricantes más recomendados suelen ser los lubricantes anales a base de agua ya que son muy concentrados, más densos que los lubricantes a base de agua normales, además de duraderos, sin olvidar que también son compatibles tanto con condones como con juguetes. 

¡Y no olvidéis! la saliva nunca es un buen lubricante, la saliva reseca la zona por lo que estaríamos provocando un efecto contrario a lo que buscamos y causaría riesgo de fisuras durante el acto.

¿Ya sabéis qué lubricante vais a comprar?

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