La masturbación femenina, aun siendo cada vez más reconocida, todavía queda lejos de lo que es la masculina por lo que a practicarla.

Las mujeres, cada vez nos movilizamos más para conocer nuestro cuerpo y adueñarnos de nuestro propio placer. Para ello, la masturbación, es un recurso maravilloso.

Algo que con frecuencia puede dificultar esta práctica, al margen de las creencias disfuncionales que una pueda tener sobre ello, sobre hacerlo o no si se tiene pareja, y demás, es que muchas chicas y mujeres, aluden a un “no sé cómo hacerlo” o un “¿pero qué hago?”

Con unos sencillos tips, podemos hacer que si nunca nos hemos masturbado o si no acabamos de sentirnos cómodas del todo, eso pueda cambiar y mejorar, siempre que sea lo que se desea.

  1. Lo primero de todo es que hay que tener en cuenta que es un momento de placer, por lo que debes estar cómoda y relajada. Elegir un lugar agradable e íntimo en el que no te vaya a molestar nadie, optar por una luz tenue (o a oscuras si lo prefieres) y disponer del tiempo suficiente para que ello no genere presión.
  2. Otro aspecto importante es la predisposición a excitarte, es decir, como decimos en terapia sexual, el poder tener la mente en clave erótica. Esto es fundamental. Si estamos preocupadas o pensando en mil cosas y ninguna de ellas eróticas, es muy posible que no veamos el momento de comenzar ni por dónde.

En este caso, hay chicas y mujeres que tienen la capacidad de evocar fantasías, y a partir de estas, van sintiendo esa excitación que las predispone. 

Si no es tu caso, o, para aquellos días en los que fantasear veas que no te permite excitarte (nuestro cuerpo y mente no cada día responden igual), puedes utilizar recursos visuales (películas, escenas eróticas), lecturas y relatos eróticos, y/o recursos auditivos (audio libros eróticos, audios de orgasmos de otras mujeres, etc.,). 

Todo ello, puede llevarte a esa excitación idónea para que una vez la sientas, puedas empezar a acariciarte y dejarte llevar…

  1. Si en el momento de empezar a  acariciarte y explorarte, tienes miedo de hacerte daño o no estás muy lubricada, puedes comenzar a masturbarte usando un gel lubricante que humedezca la zona y facilite que las caricias sean más placenteras… también el uso de juguetería erótica en ese momento, puede añadir estimulación extra, facilitando así las sensaciones placenteras.
  2. Acariciarte todo el cuerpo (no sólo genitales), jugar con los movimientos corporales (pélvicos especialmente, simulando el vaivén de las caderas y pelvis), y recrear gemidos, puede facilitarte que sientas placer y que te dejes llevar ¡¡en tus propias manos…!!

¡Al final, siempre es más fácil disfrutar compartiéndote cuando primero, aprendemos a disfrutar con nosotras mismas!

 

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