Durante años la sociedad nos ha prohibido la mayoría de las prácticas sexuales que hoy en día conocemos, entre las cuales se encuentra la masturbación. La masturbación es una de las prácticas sexuales más antigua, común y segura que conocemos y por ello queremos dedicar un espacio a esta práctica, con el fin de aclarar algunos de los mitos y resolver muchas cuestiones que aún se encuentran presentes en nuestra sociedad sobre la sexualidad humana. 

¿Qué es la masturbación? 

En primer lugar comenzaremos por definir la masturbación. El término masturbación podríamos definirlo como la práctica sexual a través de la cual empleamos nuestras propias manos o las de nuestro compañero o compañera sexual sobre nuestros genitales con el fin de proporcionarnos placer sexual. En ocasiones con ayuda de complementos eróticos como vibradores, masturbadores y otro sin fin de artículos que en la actualidad podemos encontrar con facilidad en cualquier tienda dedicada a la sexualidad. 

¿Es la masturbación un sustituto del sexo?

Muchas personas pensamos en la masturbación como sustituto del sexo, es decir, cuando no está mi pareja en casa me puedo masturbar, pero si está mi pareja no, ya que nuestro deber y/o obligación es mantener una sexualidad conjunta, y no es así. Cuando pensamos de este modo estamos cometiendo un grave error, un error que principalmente afecta a la persona que así lo piensa, pues la masturbación es una práctica sexual más, que se puede realizar tanto a solas como acompañados, y de hecho es una práctica maravillosa para aprender sobre nuestra propia sexualidad a modo de autoexploración. Esto quiere decir explicado con otras palabras, que si yo no conozco mi cuerpo y lo que mi cuerpo desea, cuando queramos tener una relación sexual con otra persona no vamos a poder comunicarle nuestros gustos y deseos ya que ni nosotros mismos los conoceremos. 

Y debemos tener en cuenta en todo momento que en cualquier relación tanto sentimental como sexual, y sobre todo en la sexual debe haber una comunicación plena y sincera para que todo funcione de manera correcta, sin que se produzcan malos entendidos, prácticas no deseadas o simplemente prácticas no satisfactorias.

Además, la masturbación a parte de ser una práctica en sí misma, también nos puede servir como práctica complementaria junto con el cunnilingus/felación para acompañar otro tipo de práctica sexual (por ejemplo: una relación sexual con penetración).

¿Es malo masturbarse?

Evidentemente no, masturbarse aparte de ser la práctica sexual más segura que conocemos hasta el momento, como comentábamos anteriormente es una forma de conocer nuestros gustos y deseos sexuales e incluso y no por ello menos importante una manera de explorar nuestro cuerpo, ya que aún existen muchísimos tabúes y desconocimiento sobre nuestra propia anatomía genital sobre todo en lo relativo a la anatomía genital femenina.

¿Existe una manera de masturbarse de forma correcta?

La respuesta es no, no existe una forma correcta de masturbarse, es decir, no hay unas pautas a seguir para ello. Al igual que en todas las demás prácticas sexuales cada persona es un mundo, con unos gustos y fantasías diferentes que se van descubriendo a medida que nos exploramos, únicamente tenemos que tener en cuenta en todo momento el respeto hacia los demás. Por ello cuando los niños y niñas empiezan a descubrir su sexualidad siempre se les debe enseñar que es algo que no está mal, nunca se les debe prohibir esta práctica, pero sí guiar para que se autoexploren en casa, en un lugar íntimo para no incomodar a nadie.

En definitiva, con este artículo me gustaría hacer consciente a la gente de que hay que vivir la sexualidad de manera plena, sin restricciones, siempre que no hagan daño ni incomoden a los demás y que aprendamos a enseñar a nuestras nuevas generaciones a vivir su sexualidad de este modo para así poder acabar con la opresión a la que muchas veces nos sentimos sometidos por parte de la sociedad.

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