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Terapia de pareja

Boda sí o no

 

Hoy en día el elevado número de rupturas de parejas que se dan tendemos a crear un desprestigio del matrimonio y del compromiso en general.

Boda sí o no: en la sociedad en la que vivimos significa compromiso sí o no. Por lo tanto, la boda está directamente relacionada con la estabilidad de pareja, en cambio el convivir crea una unión, pero no se toma como una decisión final. El convivir tiende a ser una prueba de si somos compatibles o no y la boda está más orientada a decir públicamente y a nuestra pareja que reafirmamos que sí somos compatibles y que queremos que la otra persona sea nuestra pareja para un futuro lejano.

Diciendo todo esto podéis pensar que estoy a favor de la boda, por eso quiero hacer una serie de aclaraciones.

Pienso que inicialmente lo más idóneo es probar la convivencia y conocer realmente a la persona que tenemos al lado en todas sus facetas de personalidad y situacionales, pero una vez tenemos claro que queremos estar con esa persona tenemos que dar un paso más hacia el compromiso. El motivo es que la pareja necesita marcar etapas de su relación, ya que estas etapas ayudan a marcar un objetivo común y a unir esfuerzos en aquel proyecto de equipo marcado.

Por otro lado, a día de hoy este paso se traduce en boda, pero pienso que podemos llevar a cabo otros rituales. Por lo tanto, no se trata de pasar sí o sí por boda civil o religiosa, aunque todos sabemos que aporta legalmente y económicamente ventajas: por eso es el compromiso más habitual. Sino buscar conjuntamente y de acuerdo con la pareja que tipo de ritual o de compromiso queremos llevar a cabo para marcar así la siguiente etapa de la relación.

Si en este paso de compromiso están de acuerdo los dos miembros de la pareja, perfecto, tema solucionado, pero si no es así el problema puede surgir por dos motivos:

  1. Cuando la pareja busca un tipo de compromiso diferente. Éste es el menos conflictivo, ya que hay posibilidades de negociación, por ejemplo si uno quiero boda civil y otra religiosa.
  2. En cambio, la situación se complica cuando uno de los miembros de la relación quiere compromiso y el otro no. En este caso es difícil llegar a un punto común, aunque depende de muchos factores. Por ejemplo, si es por el poco tiempo que llevamos juntos que hace que uno de los miembros no quiera compromiso el conflicto es solucionable. Pero si es porque la visión de pareja y de la relación futura es totalmente opuesta entre los miembros a nivel de que uno solo quiere convivencia y el otro quiero avanzar hacia un mayor grado de compromiso, hace que el conflicto sea difísolucionable.

Por estos motivos recomiendo que en el momento que conocemos a una persona y llevamos un mínimo de tiempo hablemos sobre este tema, siempre dejando claro que no quiere decir que ya estemos pensando en dar el paso con aquella persona, porque esto puede hacer que el otro se asuste, sino porque igual que preguntamos por gustos y preferencias para saber si somos compatibles, recomiendo que lo hagamos con el tema de futuro y de visión pareja.

Por tanto, boda sí o no depende más de cada pareja, y lo que está claro es que los que tienen que estar de acuerdo son los dos miembros de la relación y que es importante a medida que la relación avanza dar diferentes pasos que marquen diferentes etapas de la relación y que ayuden a mantener un objetivo, un esfuerzo común en su proyecto de equipo.

 

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.