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Psicología emocional

Cómo estar soltero sin sentirse solo

 

La sociedad nos pone como meta el estar en pareja como situación ideal de satisfacción y bienestar. Si no encuentras pareja, te vas a quedar solo/a. ¿Y hay algo que dé más miedo que la soledad? Esto puede acabar afectando a las personas solteras, haciéndolas sentir tristes, rabiosas y avergonzadas. En general, se manda este mensaje: La soltería no es deseable, solo un estado de espera. Debes encontrar pareja.

Existen comentarios recurrentes que confirman este mensaje: “se te va a pasar el arroz”,” eso es porque eres muy exigente”, “¡tranqui! Ya llegará cuando menos lo esperes” y hacen que te cuestiones preguntándote “¿tendré alguna tara?” o “¿seré incapaz de conectar con alguien?”. Este tipo de pensamientos pueden hacerte vivir el hecho de estar sin pareja como un castigo. Los solteros y, especialmente, las solteras, se cansan de escuchar las típicas frases o preguntas para responder a las expectativas sociales y a la presión del entorno. Esto lleva a algunas personas a vivir la soltería como un fracaso personal y social: “eso es que has tenido mala suerte…” llegando a pensar que esa mala suerte es provocada por algo que hacen o no hacen, tienen o no tienen, o peor, son o no son. Lo complicado es que nada te garantiza que encuentres el amor.

Fijaros incluso en el mercado single: encarado a la búsqueda de pareja, sin disfrutar de la vida en soltería. Esto contrasta con la situación actual donde existen más personas solteras que nunca antes en la historia. Pero, ¿necesitamos estar en pareja para ser felices? ¿O son todas estas personas solteras, infelices? Enfocar la pareja como único ámbito de felicidad puede ser un grave error.

Tener pareja no es sobre lo que va la vida, sino de crear conexiones. Lo cierto es que lo que necesitamos realmente son vínculos con otras personas. Relaciones que nos enriquezcan. Los vínculos pueden venir de muchas formas: amistades, grupos de intereses comunes, voluntariados, familia de origen…  Por ello, soltería y soledad no tienen por qué ser lo mismo. Del mismo modo, jugar todas nuestras cartas a un único número (la relación de pareja) puede hacernos dependientes. Es esencial disponer de otros ámbitos en los cuales sentirnos realizados/as y satisfechos/as. Equilibrar las diferentes facetas nos ayuda en nuestro bienestar emocional. 

La soltería tiene sus fases, y el inicio puede ser duro (especialmente cuando se llega desde una ruptura), hasta poder llegar a un estado de estabilidad y bienestar personal. Enfocarte en ti te permite explorar un mundo nuevo de libertad e independencia. Disfruta de este momento: ten citas contigo mismo/a, consiéntete, quiérete. Al final, cultivar la relación contigo mismo/a, es probablemente el reto más difícil, pero también el más enriquecedor. Sabiendo cuidar de ti, en el caso de conocer a alguien, será desde el deseo de compartir, no desde la necesidad de que te cuiden. En vez de buscar a alguien que te ame, ámate cómo quieres ser amado/a. No vivas la soltería como una etapa que pasas entre pareja y pareja, lamentando y buscando; sino como una época para estar contigo mismo/a.

La soltería puede ser un estado tan pleno como el estar en pareja, si sabes cómo disfrutarlo. Si encuentras dificultades en vivir tu soltería de manera satisfactoria, quizás es un buen momento para buscar un espacio donde empezar a cuestionarte tus creencias aprendidas y aprender a cuidar de ti. ¡Nos encantaría ayudarte!

 

Arantxa Moliner. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.