Contacto y blog
Especialidades y el centro

Terapia de pareja

Esta noche no…

 

¿Cómo decirle a tu pareja que no quieres nada con ella, intentando que no se enfade?

Se acostumbra a decir que las personas que viven en pareja ya tienen la vida sexual solucionada, pero la realidad es muy diferente. Todos sabemos que la convivencia, el cansancio, el estrés, las preocupaciones familiares o laborales, etc. Acaban modificando los hábitos sexuales de la relación, haciendo que en mayores ocasiones digamos que NO a la propuesta sexual que nos ofrece nuestra pareja. Además de decir que NO aun se convierte en algo más complicado si la otra persona sigue insistiendo o llegando a conclusiones precipitadas como: ¿ya no te gusto? ¿Por qué no es como al principio? ¿Es que hay otra persona? Al mismo tiempo ser rechazados es traumático, y sobre todo si se trata de nuestra pareja. 

A nadie le gusta que le digan que NO, por eso daremos algunos consejos que nos pueden ayudar a tener más cuidado:

  • Debemos dar una razón, explicar el porqué

Ya sabemos que el deseo sexual de una pareja es difícil que sea igual, normalmente uno de los dos es más sexual que el otro. Por lo tanto, el que dice que NO es importante que explique el motivo, que ayude a que el otro a no sentirse mal y que se lo tome como algo personal. Además nos ayudara a que el otro conozca más nuestras preferencias, sea porque estamos cansados, porque no es el momento, porque no nos ha gustado como ha empezado, etc. Así evitaremos que la próxima vez caigamos en el mismo error.

  • Darnos un poco de tiempo

A veces decimos que NO de forma automática, es la primera respuesta, y quizás es porque estamos en un momento ocupados o pensando en otra cosa. Si dejamos unos minutos para ponernos de buen humor, relajarnos y dejar que todo fluya veremos que quizás sí que tenemos ganas. Recordad, como siempre digo, que la imaginación sexual es muy importante y que en estos momentos nos puede ayudar mucho.

  • Debemos ser sinceros

Es perjudicial decir que NO de forma automática y sin ninguna explicación, pero también lo es decir que sí cuando no tenemos ganas y simplemente queremos evitar el conflicto. Tenemos que recordar que tener una relación cuando no nos apetece puede provocar que, a la larga, el sexo acabe siendo como una obligación.

  • Podemos ofrecer otra opción

Muchas veces el problema de que no nos apetezca es que siempre hacemos lo mismo, sabemos exactamente como acabara la película y, por lo tanto, nos da pereza. En este caso tenemos que poner en práctica nuevas alternativas sexuales o sexualidad variada como puede ser una masturbación mutua. Por lo tanto, se trata de salir de lo previsible y lo conocido.

  • Ni presionar ni contraatacar

Cuando ha quedado claro que no nos apetece, el otro no debe de seguir insistiendo hasta volverse pesado, de la misma manera que tampoco podemos atacar a la pareja por tener un deseo elevado como el nuestrodiciendo, por ejemplo: “eres un guarro”, “nunca tienes suficiente”.

  • Entendernos a nosotros mismos

Lo más importante es este último punto, es básico que nos preguntemos porque no nos apetece, ¿por qué estamos cansados? ¿Por qué ya no nos gusta nuestra pareja? ¿Por qué nuestra vida sexual es aburrida? Nos tenemos que entender a nosotros mismos porque es la única manera de que nuestra pareja pueda entender que nos pasa para trabajar juntos. Si igualmente no encontramos respuesta es el momento de dejarse guiar por un profesional.

 

Núria Jorba. Directora del centro, sex coach, sexóloga clínica, terapeuta de parejas.