Cada persona es un mundo y cada pareja un universo. Por supuesto como profesional puedo dar información y guiar, pero nunca tenemos el derecho ni el poder de decir lo que es correcto y lo que no lo es. 

Si hablamos de masturbación, lo más importante es saber que ayuda a conocerse sexualmente a uno mismo. La masturbación no es simplemente la búsqueda del orgasmo, tiene muchos más beneficios:

  • El primero es que te permite conectar con tu cuerpo, el poder parar el pensamiento, conocer cómo responde tu cuerpo, tener ese espacio de placer y de relax.
  • Conocer las formas en las que disfrutas, saber de qué forma tu cuerpo responde, los tipos de estimulación que te gustan. Esto te permitirá expresar en pareja lo que te gusta y tener más seguridad en ti mismo. 
  • Descubrir tus fantasías. A través del propio placer podrás conocer cómo tu mente imagina, qué le excita y cómo despiertas tu deseo. 
  • Disfrutar del placer, por supuesto también es una forma distinta a la de pareja de sentir el disfrute y conseguir el orgasmo. Nunca viene mal una dosis de clímax.

Por tanto, a parte de los beneficios comentados, debo dejar claro que no tiene nada que ver la masturbación con el sexo en pareja, se consiguen cosas distintas, el placer y el momento son totalmente diferentes. En pareja tiendes a buscar la conexión, la intimidad, el juego, la pasión, en cambio, de forma individual buscas el autoconocimiento, el placer, la desconexión, por tanto, la masturbación puede ser un complemento y no tiene porque ser un sustituto de la sexualidad en pareja. 

Por supuesto la masturbación también tiene riesgos, no todo son ventajas. En muchas ocasiones veo pacientes en consulta que debido a la forma de masturbarse han desarrollado una disfunción sexual. En el caso de los hombres lo más habitual es la eyaculación precoz, cuando han tenido una masturbación durante muchos años o desde el inicio muy rápida y orientada al orgasmo puede conllevar dificultad del control eyaculatorio. También veo casos con dificultades de excitación, eso se debe a que siempre se han masturbado con pornografía, la cual provoca una excitación rápida e intensa y cuando salen de la “ciencia ficción” y tienen una relación real en la que hay un proceso de conexión les cuesta concentrarse, buscar su propia excitación, lo que deriva en dificultad de conseguir y/o mantener la erección. 

En el caso de las mujeres lo que tiende a provocar es una dificultad en llegar al orgasmo en pareja, cuando una mujer siempre se estimula del mismo modo y de una forma muy mecánica, y ya ni hablamos si se usan juguetes eróticos los cuales generan un tipo de estimulación muy intensa, puede generar pérdida de sensibilidad y de placer si no se sigue el mismo patrón, cosa difícil que ocurra si te estimula otra persona. No hay un conocimiento de cómo usar los juguetes y es algo imprescindible a tener en cuenta, los productos más usados son los vibradores, los estimuladores de clítoris y los anillos vibradores. 

Por ende, la masturbación es un espacio de propia conexión, de descubrimiento, de autoplacer pero siempre sabiendo cómo hacerlo, evitando usar siempre el mismo camino, ni siempre con pornografía, ni siempre la misma estimulación ni siempre buscando rápido el clímax. Es importante aprender a disfrutar del camino y de los matices, más allá de la llegada. Además, por qué no compartirla en pareja, también podemos aprender a jugar con ella, poder masturbarnos uno delante del otro, al lado, mientras uno observa, etc. Hay mucho juego y más ahora que el deseo aumenta al llegar el calor y el verano.

 

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Fuente: La Alcoba – La Vanguardia (Núria Jorba)