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Fisiosexología

Las infecciones de orina I

 

Hoy hablaremos de las infecciones de orina. Vamos a dividir esta información en dos artículos, viendo así entre este mes y el que viene: cómo se producen las infecciones de orina, por qué es frecuente que se desarrollen después de mantener relaciones sexuales con penetración y qué podemos hacer para tratarlas y prevenirlas. 

 

Nuestro sistema urinario

Para entender bien las explicaciones, vamos a esbozar cómo es nuestro sistema urinario primero. De la parte más externa a la más interna encontramos: la uretra, la vejiga, los uréteres y los riñones.

El sistema urinario de la mujer y el del hombre se diferencian principalmente porque la uretra en la mujer es de 3-4 cm y en el hombre de 20 cm aproximadamente. Además en la mujer, la abertura de la uretra está a pocos centímetros del ano, mientras que en el hombre se encuentra en la punta del pene, mucho más lejos del ano.

Esta cercanía entre ano y uretra femenina facilita que las mujeres tengamos con mayor frecuencia infecciones urinarias, pues estas vienen del sistema digestivo, donde vive la bacteria Echerichia Coli. Sale a través del ano y entra en la vagina, donde se encuentra la uretra.

La función de E. Coli es indispensable en el sistema digestivo: es la encargada de digerir la celulosa o fibra que comemos. Pero si este bichito entra en el sistema urinario produce infecciones de orina.

 

¿Cómo infecta E. Coli el sistema urinario?

En el 90% de los casos llegan por vías externas, o sea como hemos dicho, salen del ano y viajan hasta la vagina.

En el 10% de los casos se dará la infección por vía interna: llegarán las bacterias directamente a los riñones a través de la sangre, por proximidad de los tejidos intestino-riñón.

¿Qué puedo hacer yo para prevenirlo?

Lo cierto es que E. Coli tiene varias barreras fisiológicas que franquear antes de entrar en el sistema urinario. Vamos a ver cuáles son para asegurarnos de que las tenemos conservadas y para entender mejor cómo prevenir la infección:

  • Distancia ano-vulvar: Es la primera barrera que ha de superar. Es el espacio que tienes entre tu ano y la entrada de la vagina. Esta suele ser de 2,5-3 cm. Si tu distancia es inferior, se le acorta el camino a E. Coli y le será más fácil llegar. Si además, después de ir al baño acostumbras a limpiarte de atrás a adelante, les estás haciendo de taxi directo hacia tu vagina.
  • Ph vaginal: El ph vaginal es ácido, esto no permite vivir a E. Coli y por tanto, impide que sigan avanzando hacia tu sistema urinario, pero tu ph vaginal puede verse modificado por:
  • Lavarte los genitales con jabón, aunque sea íntimo, neutro, etc. y/o lavarte la vagina por dentro. ¡No! Debes lavar los genitales a diario, pero solo con agua. El jabón solo lo pondrás en el vello.
  • Usar salva slips, compresas, tampax…el blanqueante que llevan estos productos afecta al ph, de manera que puedan vivir en él las bacterias.
  • Las hormonas que das a tu cuerpo: tomas anticonceptivos, llevas DIU con hormonas, etc.
  • Tener la vagina abierta -tienes el tono de la musculatura vaginal bajo-. Puedes saberlo, por ejemplo, si te entra aire con facilidad y después tienes “pedos” vaginales. La razón principal por el que la vagina puede quedar abierta es haber dado a luz vaginalmente (no importa cuánto tiempo haga). A veces las mujeres piensan que el hecho de tener la vagina abierta es lo que facilita que entre E. Coli. No es así. Tenerla abierta en realidad modifica tu ph vaginal, lo vuelve neutro y por eso sobreviven y entran.
  • Recorrido de la uretra: Como decíamos, en las mujeres es de 3-4 cm. Los bichitos tendrán que andar este recorrido que para ellos es como ir a pie de España a Rusia, pero… pueden coger un avión ¿Cómo? Con la penetración. A través de la pared vaginal estrujas la uretra y empujas hacia adentro lo que haya en ella, provocando así que lleguen a la vejiga.
  • Vaciado vesical: Otra barrera a superar es ganar a la corriente de la orina cada vez que hacemos pipí.

La mayoría de infecciones de orina suelen quedarse a este nivel, dando así cistitis: inflamación por infección de la vejiga.

Si crees que alguno de estos factores que hemos mencionado es lo que está provocando tus infecciones recurrentes, llámanos y pongamos solución. 

 

Marta Torrón. Fisioterapeuta especializada en fisiosexología.