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Fisiosexología

Las infecciones de orina II

 

Este mes seguimos hablando de la infección de orina tras la relación sexual. ¿Te ha pasado alguna vez? El mes pasado vimos cómo es la anatomía y qué barreras de protección natural tiene nuestro cuerpo.

Ahora veremos qué podemos hacer para prevenir y tratar la infección de orina.

¡Empecemos!

Si estás con infección lo primero de todo es tomar los antibióticos que te recete tu médico. Sí, ya sé que los antibióticos también destruyen otros bichitos que nos interesan, pero para hacer una prevención eficaz debes empezar limpia.

Una vez hayas terminado el tratamiento fíjate si estás siguiendo estas indicaciones. No es que tengas que elegir alguna de estas, ¡es que tienes que hacerlas todas!:

  • Siguiendo la pauta de tu ginecóloga, toma probióticos (bichitos buenos) y prebióticos (el alimento de los bichos) para repoblar tu flora vaginal. También existen probióticos de uso local, a modo de óvulo vaginal.
  • Si crees que tienes la vagina abierta (lo que provoca cambios en tu ph vaginal y por tanto facilita la infección), consulta con una fisioterapeuta de suelo pélvico para que pueda valorarte y ayudarte a activarla.
  • Lava tus genitales a diario, pero solo con agua (el jabón solo en el vello). Sécate con papel de adelante a atrás. Si tienes infecciones recurrentes dúchate, evita los baños, los baños de asiento…pues el agua también es un medio por el que viaja E. Coli.
    Si usas bidé, es posible que lo estés haciendo al revés. Debes sentarte mirando al chorro, de manera que el agua limpie de adelante hacia atrás.
  • Evita los salva slips, compresas y tampones. Para la menstruación usa la copa menstrual por ejemplo. Requiere un poco de práctica, no desesperes, ¡vale la pena!
  • Usa braguitas de algodón que no aprieten. En intimissimi tienen unas “cortadas al laser” que son una maravilla. ¡Y no uses salva slips, en serio! Simplemente cambia tus braguitas, si hace falta, dos veces al día. Piensa que no será para siempre, pues estás en una fase de normalización de tu ph vaginal.
  • Si tienes infecciones recurrentes valora un cambio de anticonceptivo y utiliza los que no tienen hormonas. Al menos una temporada larga (¿1 año?) hasta que te hayas reequilibrado. Sabrás cuándo estás bien porque no tendrás infecciones.
  • Haz pipí cada tres horas aproximadamente, no aguantes mucho más, pues el pipí en la vejiga es irritativo. Cada vez que haces pipí además, arrastras los bichitos de E. Coli y limpias todo el conducto. La vejiga está diseñada para almacenar durante tres horas sin sufrir, después empieza a estirarse demasiado, a la larga perderá fuerza y no se vaciará del todo, quedando así residuo de pipí en la vejiga, lo que comporta ¡infección!
  • Bebe entre 1 y 1,5 l. de agua al día. Es muuuy importante. Evidentemente si practicas deporte o es verano beberás más, pero se aconseja no beber mucho más en general. Beber menos hará que no orines lo suficiente como para ir limpiando tu sistema urinario e irás más estreñida. Beber mucho más hace trabajar demasiado a tus riñones y te desmineraliza.
  • Evita el estreñimiento bebiendo agua (como acabamos de decir) y comiendo al menos 3 frutas al día. Muchas personas con estreñimiento comen y comen fibra. La fibra sin agua solo hará un bolo durísimo y difícil de evacuar. Si estás estreñida lo que sucede es que las heces se quedan demasiado tiempo cerca del ano, aumentando las posibilidades de que E. Coli viaje a la vagina.
  • En tus relaciones sexuales nunca toques con el mismo dedo el ano y después la vagina. Igualmente con juguetes. Debes informar a tu pareja de este punto, pues en momentos de excitación no vas a estar controlando con qué te toca…
  • Toma zumo o cápsulas de arándano rojo. La gente pensaba que la manera en la que el arándano rojo funcionaba para el tratamiento de las infecciones urinarias era acidificando la orina y, por lo tanto, imposibilitando el crecimiento de las bacterias. Pero los investigadores están explicando que algunas de las sustancias químicas en el arándano rojo impiden que las bacterias se adhieran a las células que recubren el tracto urinario que es donde se pueden multiplicar. Sin embargo, el arándano rojo no parece tener la habilidad de liberar las bacterias que ya están adheridas a estas células. Esto podría explicar porqué el arándano rojo es eficaz para prevenir las infecciones del tracto urinario pero no es eficaz para el tratamiento de ellas.
  • Si tienes síntomas asociados como dolor genital, ardor al orinar, dolor abdominal, cambio del color de la orina, náuseas y malestar en general, puede ser que tengas piedras o arenilla en los riñones. Eso obstruye la vejiga e impide que se vacíe bien. Consulta a tu médico para atender esta opción. Durante la semana de tratamiento y en las dos o tres siguientes, reduce al máximo la celulosa (o fibra) en tu dieta . Suele suceder que las mujeres que tienen infección de orina recurrente además “comen muy bien: verdura cada día, hortalizas, todo con fibra…”, pero ya sabemos que la fibra es el alimento de E. Coli, así que estás favoreciendo la superpoblación.

Finalmente, hay que reforzar tu sistema inmunitario en general: respira conscientemente todo lo que puedas, no te exijas tanto, valórate mucho más, piensa en lo que sí haces más que en lo que no haces, haz ejercicio regularmente (aunque sea ponte música, baila y estírate en casa o sigue algunas clases de yoga, cardio…por youtube) y sobretodo…¡sigue explorando tu función erótica, alimenta tu sistema emocional y redescubre tu placer sexual!

 

Marta Torrón. Fisioterapeuta especializada en fisiosexología.