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Terapia de pareja

¿Por qué espiamos el móvil de nuestra pareja?

 

El momento de ir al baño o a ducharse son los instantes más típicos de mirar los mensajes del teléfono de la pareja a escondidas. Detrás está el momento de bajar la basura o de pasear al perro.

Pero, la primera pregunta a hacernos es ¿es correcto mirar el teléfono del otro? Por supuesto la respuesta es no. El primero motivo es por temas legales, pero también existen razones psicológicas.

Si en algún momento sospechamos que algo está pasando y creemos que nuestra pareja nos oculta algo, el primer paso es preguntar. Mirar el móvil supone vulnerar un espacio de intimidad y privacidad del otro. Si tenemos la sensación de ocultación quizás no debemos centrarnos tanto en el otro sino en qué está ocurriendo a nivel de pareja y con nuestra relación para sentirnos así.

Si una relación es sana, sincera, honesta y con buena comunicación no debería existir la tentación de mirar el móvil del otro. Lo que también puede ocurrir es que la raíz de la necesidad no tenga nada que ver con la pareja sino con una inseguridad personal, una necesidad de control que deberíamos atender dándole la importancia que se merece, comentarlo con la pareja y probablemente buscar ayuda terapéutica.

Si aún con todo lo comentado damos el paso y miramos el teléfono, lo primero que debemos saber es que los mensajes sin un contexto previo son interpretables de muchas maneras y tendemos a buscarle el sentido más negativo, intencionado o sugerente posible generando así un malentendido. Por ejemplo “qué bien lo pasamos”, “disfruté mucho contigo”, “eres increíble”, etc. pueden ser mensajes inocentes y con una sencilla explicación.

A partir de ese momento tenemos dos caminos, no decir nada y quedarnos con el malestar, la inseguridad y las dudas o preguntar a la pareja para que nos explique qué está pasando. La primera opción supone un cambio de actitud por el malestar interno y un querer descubrir más que nos hará entrar en una espiral negativa.

Y la segunda alternativa supone reconocer ante la pareja una desconfianza y una vulneración de su privacidad junto con un cuestionamiento, generando así una defensiva y ofensa por parte del otro y bloqueando una posible comunicación positiva.

En cualquier caso, lo que debemos realmente atender y darle importancia si nos encontramos en esta situación es la falta de confianza que hay en la relación, siendo ésta uno de los principales pilares. Por tanto, es el momento de reflexionar sobre qué cambios debemos hacer en pareja y qué debemos trabajar para mejorar el vínculo.

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Núria Jorba. Directora del centro, sexóloga clínica y terapeuta de parejas.