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Terapia de pareja

Problemas sexuales en la búsqueda de embarazo

 

La esfera sexual de la pareja es un área cambiante y dinámica que se va transformando según la etapa en la que se encuentra la relación. Es fuente de placer, de comunicación y refuerza la unión, aunque también fuente de conflicto y malestar. Cuando la pareja decide buscar un embarazo su sexualidad se transforma. Y es en esta búsqueda que muchas veces se generan problemas sexuales.

En ocasiones esto ocurre ya que se focaliza la sexualidad en la reproducción, olvidando la parte lúdica. La planificación de cuándo mantener relaciones sexuales es el principal factor generador de problemas sexuales durante la búsqueda de embarazo. En algunas parejas, las relaciones sexuales incluso se acaban limitando a encuentros los días fértiles dentro del ciclo menstrual. Esta poca importancia en lo erótico puede provocar disfunciones sexuales.

En la mayoría de ocasiones, son las disfunciones que afecta a la erección o eyaculación los que lleva antes a la consulta sexológica, pero también puede provocar falta de deseo o anorgasmia. Esto suele pasar porque hay una presión por tener una erección, siendo una demanda que puede ser propia o/y por parte de la pareja. Ante esta exigencia aumenta considerablemente los niveles de ansiedad de rendimiento. Mantener relaciones sexuales pasa de ser algo lúdico a ser un examen.

En especial esto ocurre si la pareja lleva un tiempo intentando un embarazo que parece no llegar. La mala gestión emocional de este proceso genera más ansiedad y frustración, asociando el sexo a algo negativo. Recordad que muchas parejas fértiles necesitan de 6 meses a un año para quedarse embarazadas y que conforme aumenta la edad este proceso puede incluso alargarse al doble.

También existen otros los factores que provocan dificultades en la respuesta sexual como  posibles miedos entorno a la paternidad/maternidad o el hecho de crear una familia con la pareja actual. Así como diversos pensamientos negativos o conflictos en la pareja.

Por ello diríamos que se trata de disfunciones de tipo psicógeno, pues se dan por un cambio de perspectiva o donde las variables emocionales tienes una influencia directa. Por lo general, estas disfunciones suelen desaparecer una vez se ha conseguido el embarazo.

El problema es que muchas parejas tienen la fijación en conseguir el embarazo, que prefieren antes solucionar la situación reproductiva que sexual, acudiendo antes a procesos de fertilidad que a la consulta psicológica. En caso de como pareja os encontréis en esta situación, es de suma importancia que os pongáis en mano de un profesional de la sexología para que pueda ayudaros a desbloquear la situación. A veces, la búsqueda de un embarazo puede ser el origen de la problemática, y cronificarse en el tiempo al no ser tratada.

Muchas veces las relaciones sexuales las descuidamos al empezar una familia. Es esencial cuidar la sexualidad, ya sea durante la búsqueda del embarazo, el embarazo o en el posparto. Para ello es importante desligar el concepto sexualidad de genitalidad. La idea es convertir la sexualidad en pareja como un momento de diversión, juego y complicidad; más allá de la penetración.

 

 

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Arantxa Moliner. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.