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Terapia de pareja

Yo, mi pareja y mi ex

 

Las relaciones de pareja son de dos, pero muchas veces somos tres o más: yo, mi pareja y los ex. Las relaciones pasadas forman parte de nuestra historia personal, pero en ocasiones se auto invitan al presente apareciendo como fantasmas en nuestra actual historia de amor y complicando la situación.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que una relación terminada no tiene por qué ser etiquetada como “fracaso” en nuestra vida. Ante una ruptura tendemos a pensar “Tanto tiempo invertido para nada…”, “Ojalá lo hubiera visto antes”, en vez de ver el aprendizaje que nos ha generado o los buenos momentos que hemos tenido; en resumen, la parte positiva. Cuando nos separamos pasamos un duelo, éste nos va a permitir cerrar esa etapa y dejar los recuerdos como lo que son: recuerdos. Permitiendo que empecemos una nueva relación desde cero, con las pilas cargadas y con un mayor grado de autoconocimiento.

Cuando llega ese momento en que tenemos ganas de conocer a alguien después de un tiempo desde la última ruptura, es importante reflexionar si hemos cerrado adecuadamente la anterior etapa y tenemos colocada a nuestra ex pareja en el lugar que le toca. Si no es así, nuestras historias del pasado condicionarán la relación que iniciemos.

¿Cómo evitar que se vea condicionada? Aquí os dejo algunas actitudes a evitar:

  • Comparar a nuestra antigua pareja con la nueva. Tenemos tendencia a idealizar a la persona del pasado, y solo nos acordamos de lo bueno y eso puede conllevar etiquetas negativas hacia la nueva persona. Son dos personas diferentes con las cuales escribiremos historias diferentes. Céntrate en la nueva historia y todas las experiencias que ésta tiene para aportarte.
  • Hablar sobre nuestras ex parejas con nuestra nueva pareja. Es importante ser sinceros, explicar de dónde venimos, pero sin detalles ni datos concretos, ya que podemos acabar generando inseguridad y malestar en la otra persona. Estas conversaciones no deberían ser temas centrales, sino más bien limitados.
  • Hacer actividades o frecuentar lugares donde acudíamos con nuestra anterior pareja. A veces actuamos así para evitar recordar o sentirnos mal. Es importante enfocarnos en rehacer nuestra vida, y entender que los lugares o actividades pueden generar nuevos recuerdos: las experiencias son totalmente distintas porque iremos con otra persona.
  • Sentir que las experiencias que estamos viviendo, las hubiésemos vivido en nuestra anterior relación. Si te encuentras pensando cómo hubiera sido lo que estás viviendo pero con tu ex pareja, probablemente aún no has cerrado la etapa anterior, por lo tanto, no te puedes entregar ni disfrutar de una nueva relación.

Existen más situaciones y vivencias que pueden alertarnos de que aún no hemos pasado página y quizás no estamos preparados para iniciar una nueva historia. Si te ves identificado en alguna de estas actitudes descritas en los puntos anteriores puede que aún tengas que transitar el duelo o te hayas quedado encallado (incluso a pesar de haber pasado el tiempo). Recuerda que, si algo te está generando malestar emocional, ¡lo mejor es que lo trabajemos!

 

Arantxa Moliner. Psicóloga, sexóloga y terapeuta de parejas.