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¿Amas o ansías?

Con frecuencia en terapia aparecen personas que no se sienten bien en sus relaciones de pareja. 

A veces, hay motivos o situaciones circunstanciales que “justifican” ese malestar, sea una mala comunicación con la pareja, sea un tema de sexualidad, sea algún tema de convivencia, con la crianza de los hijxs, etc., pero otras veces, más allá de una parcela en concreto que va mal, tiene que ver con esas bases de la relación, con ese caldo de cultivo a partir del que se ha generado el vínculo con la otra persona. 

Y ahí, es en donde aparece el concepto del que me gustaría hablar, y es esa idea disfuncional sobre cómo nos relacionamos y cómo nos sentimos con el otro, y en definitiva, el resultado de todo ello qué consecuencias tiene en nostrxs. 

Y es que hay mucha gente, muchas relaciones, demasiadas, que no funcionan desde el amar, si no desde el ansiar. 

Y cuando eso se da por válido, en un momento u otro, aparece malestar: inseguridades, estado de alerta permanente, sensación inminente de que esa relación se puede romper, de que pasamos de estar “muy bien” a “muy mal”, aparentemente “tranquilxs” a “desetabilizadxs”.

¿Te suena si con tu pareja estás hiperalerta por si te contesta o no un mensaje? ¿O por si tarda demasiado en contestar?, ¿Te resulta familiar la sensación de inseguridad como una constante en tu relación? ¿Vives en una montaña rusa emocional en tu relación, en la que pasas de estar muy bien a estar muy mal en periodos breves de tiempo?

Si las respuestas son afirmativas, puede que estés ansiando más que amando. 

Y eso, ¿por qué nos ocurre y cómo podríamos trabajarlo?

Puede que tenga que ver contigx mismx y el concepto que tienes de ti, tu autoestima y tu valía. Cuando todo ello está debilitado, puedes vincularte desde la ansiedad, desde la otra persona me elije e igual que me elige me puede dejar de elegir en cualquier momento y por cualquier cosa. Por lo que yo soy sujeto pasivo en esa relación y la vivo desde mi inseguridad y falta de amor propio.

También puede que tenga que ver más con un tema de creencias acerca del amor y de las relaciones estables, más asociadas al amor romántico y a la intensidad emocional (tanto de emociones positivas como cuando éstas son negativas), que a la estabilidad saludable. 

Y puede que tenga que ver por una suma de ambos aspectos.

¿Cómo podemos romper esos patrones y aprender a cambiar el ansiar por el amar?

  1. Trabaja tu autoestima. Mejorar el concepto que tienes de ti mismx te va a permitir relacionarte de una forma más saludable. La seguridad en tu relación no se verá perturbada por ese autoconcepto debilitado, serás capaz de generar vínculos menos dependientes y, por tanto, menos ansiosos. Entenderás que cuando algo no te hace bien, tienes todo el derecho a “salir” de ahí.
  2. Revisa tus creencias sobre el amor y las relaciones de pareja. El dar por válidos algunos de los mensajes disfuncionales que el amor romántico genera, puede hacerte entender que amar es estar preocupadx por el otrx constantemente, que quien bien te quiere te hará llorar, que cuando alguien pasa de ti es porque le interesas y quiere hacerse el/la durx, que el amor es intensidad pura y montaña rusa de emociones, que si cuando estamos bien estamos tan bien, que no me doy cuenta que cuando estamos mal, estamos muy mal y ahí es dónde está la alarma, etc…
  3. Revisar nuestras referencias de pareja. Haber crecido con relaciones de pareja disfuncionales cerca, puede que también haya contribuido a creer que el amor es eso. Retroalimentarse con otras personas que funcionan igual que tú, te lleva a creer que eso es “lo normal” y que a todo el mundo le pasa. 

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