En las relaciones de pareja, los dos miembros tenemos, dos tipos de radares, los positivos y los negativos respecto a cómo se comporta la otra persona.

Los primeros, captan y detectan todo aquello que nos gusta del otro, y los segundos todo lo contrario, es decir aquellos aspectos que no nos gustan, que nos molesten o que querríamos cambiar.

Es bien frecuente que, cuando las parejas no están en su mejor momento, se suela creer que existe un problema o un conflicto grave que está causando dicha situación. Y esa puede ser una de las circunstancias, cierto, pero  en ocasiones, lo que ocurre es que la relación ha entrado en una dinámica inconsciente algo negativa en la que, los radares positivos han dejado de funcionar y, sin embargo, los negativos protagonizan nuestro día a día focalizándonos en ello, y por tanto, siendo el principal motivo de malestar.

¿Cómo podemos, en caso que sea lo que queramos, poner en marcha nuevamente esos radares positivos en nuestra relación?

Lo primero y más importante para poder generar cambios, es tomar conciencia de ello, de esa atención negativa selectiva en la que se puede caer, sin darse cuenta, cuando en una relación de pareja, sentimos cierto malestar por algún motivo o por varios.

Una vez nos damos cuenta de ello, pasar a la acción con algunas ideas que puedan facilitárnoslo, teniendo en cuenta siempre, que es un trabajo de equipo, no unidireccional.

Sin más dilación, aquí algunas propuestas:

  1. Empezad a hacer nuevamente cosas juntos que hubiesen estado presentes en vuestra relación cuando os sentíais más a gusto con el otro
  2. Los ritmos diarios y rutinas exigentes entre semana, pueden hacer que cada día estar pendiente de según qué cosas, sea complicado. Los fines de semana suele ser diferente. Una buena idea, puede ser que cada uno elija un día, entre semana, sin saber el otro qué día será, y comprometeros con ese positivismo llenándolo de refuerzos positivos hacia el otro: hazle el desayuno, cómprale algo que le guste, hazle un masaje, prepárale una cena romántica, planea una actividad que le encante, dile cosas positivas, etc., en la medida de lo posible. El objetivo es hacer todo lo posible para que la otra persona disfrute al máximo de ese día; al final te darás cuenta de que tú también habrás disfrutado.
  3. Retomad viejos recuerdos. Es el momento de sacar esas fotos del viaje que hicisteis y tanto disfrutasteis, el vídeo de vuestra boda, la canción con la que os enamorasteis…Revivid los momentos que han marcado vuestra relación para acordaros lo felices que podéis ser. El poder de estos recuerdos no tiene precio y os puede facilitar el reconectar con esos sentimientos.
  4. Fijaros en lo que el otro hace por vosotros. Si os cuesta, proponeros un día en el que, como objetivo, tengáis estar al tanto de cada cosa positiva que hace vuestra pareja. A parte de estar al caso, también es interesante comentarlo con vuestra pareja, y hacerle saber que sois conscientes de ello.

Estos son algunas actitudes que pueden facilitar el que esos radares positivos vuelvan a ponerse en marcha.

Si la relación puede mejorar, pronto lo vamos a ver. Si no es así, en cualquier caso, también nos ayudará a tomar conciencia de ello y poder tomar decisiones.

 

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