Cada vez hay más opciones de relaciones, es decir, cada vez hay más tipos de vínculos, desde la pareja monógama tradicional, la abierta, la swinger, la poliamorosa, etc. y ahora también la anárquica. Como la propia palabra indica una relación anárquica se trata de un vínculo sin reglas ni normas, se basa en lo que en cada momento se siente y se quiere sin pactos, acuerdos ni compromisos impuestos. El concepto de anarquía relacional (AR) es el más novedoso respecto a los tipos de vínculos, en 2006 lo propuso Andie Nordgren, una activista y generó nueve puntos clave para los defensores de este tipo de relaciones. La diferencia entre este tipo de relaciones y el poliamor o la relación abierta es que no buscan etiquetas ni quieren formar parte de categorías románticas, sexuales, etc. Resaltan que lo importante es lo que cada uno siente y no se puede delimitar con palabras porque cada relación es un mundo con muchos matices. 

La AR cambia por completo la idea que hay de amor y la estructura de las relaciones, por tanto, las premisas con las que se fundamenta son nueve: 

1.- Se puede amar a muchas personas y cada relación es única: elimina la idea de que el amor sea un recurso limitado a dos personas concretas, se puede amar a varias personas de modo distinto y porque sientas amor hacia una no reduce el amor que siente por otra. Quiere evitar la comparación y la evaluación constante de la relación.

2.- Amor y respeto en lugar de derechos: eliminan la idea de que por tener sentimientos hacia alguien esto te dé derecho a controlar, a ordenar o a limitar a la persona en cuestión. Defienden la idea de que cada uno escoja su propio camino respetando al otro y que si hay amor el vínculo existe por naturaleza. 

3.- Encontrar nuestro conjunto básico de valores: buscan la base de las relaciones sanas en uno mismo, cada uno tiene unos valores básicos de funcionar y de amar no habrá reglas ni normas, simplemente se amará bien como deseo propio. 

4.- No dejar que el heterosexismo asuste: muestran consciencia de que hay un sistema normativo muy marcado que dicta lo que es el amor real y cómo se debe vivir pero que eso no debe generar miedo, simplemente refuerzan que cada uno decida cómo se quiere vincular y que no se esconda por el miedo a mostrar este nuevo concepto de vínculo. 

5.- Espontaneidad en lugar de obligación: defienden el deseo en vez de la obligación, no quieren imposiciones ni demandas sino fluidez de los deseos de cada uno. 

6.- Imaginarlo hasta conseguirlo: si hay inseguridad o miedo en llevar este tipo de vínculo, pero crees en él, defienden que busques el apoyo de otras personas que piensen igual, que desafíen las normas y las presiones por las reglas establecidas. 

7.- La confianza ayuda: hay que asumir que las personas que quieres no desean hacerte daño, de este modo saldrás de la desconfianza y la sospecha. Hay que construir relaciones en que los cambios y las retiradas son aceptados y superados con facilidad.

8.- Cambiar a través de la comunicación: para vivir un nuevo patrón es necesario comunicar desde la confianza, preguntar y explicar es fundamental. 

9.- Diseñar compromisos a tu medida: el AR no se basa en el rechazo al compromiso sino en que cada uno diseñe sus propios compromisos y decida los proyectos que quiere vivir en cada relación. Partir de cero y formar la relación que se desea.

 

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Fuente: La Alcoba – La Vanguardia (Núria Jorba)